00:00Elías, el santo que descubrió que Dios no siempre habla en el ruido.
00:04Con frecuencia, imaginamos a los santos y profetas como personas inquebrantables.
00:09Pero la Biblia presenta a Elías de una manera muy distinta.
00:13Después de enfrentarse a los profetas de Baal y defender la fidelidad al Dios de Israel,
00:19Elías tuvo miedo, huyó al desierto, agotado física y espiritualmente,
00:24hasta el punto de pedir al Señor que terminara su vida.
00:27No era un hombre sin fe, era un hombre cansado.
00:30El Señor pidió a Elías subir al monte Oreb.
00:34Allí ocurrió algo extraordinario.
00:37Primero llegó un viento impetuoso, después un terremoto y luego un fuego.
00:42Sin embargo, Dios no estaba en ninguno de ellos.
00:45Solo cuando todo quedó en silencio, apareció el susurro de una brisa suave.
00:51No fue el ruido lo que permitió a Elías reconocer la presencia de Dios, sino el silencio.
00:57El ruido no siempre viene de fuera.
00:59Pensamos que el silencio consiste únicamente en apagar el televisor o dejar el teléfono a un lado.
01:04Pero existe otro ruido mucho más difícil de callar.
01:08El de la preocupación constante, el miedo al futuro, la necesidad de tener siempre una respuesta.
01:15Todos esos sonidos interiores pueden impedirnos reconocer la voz de Dios, incluso cuando estamos en una iglesia.
01:21Aquí te van tres maneras de seguir el ejemplo de San Elías.
01:25Regálate unos minutos sin distracciones.
01:28Lee el Evangelio lentamente.
01:30Haz una visita al Santísimo Sacramento.
01:33San Elías nos recuerda que escuchar al Señor comienza muchas veces por aquietar el corazón.
01:38No necesitamos que Dios hable más fuerte.
01:41Quizá nosotros necesitamos hacer menos ruido.
01:46Quizá nosotros necesitamos hacer menos ruido.
01:49Quizá yo ya.
Comentarios