00:03El senador Lindsey Graham, fallecido este fin de semana a la duda en la disección aórtica,
00:09llegó a la Cámara Alta en 2003 y durante muchos años lo conocimos como un político sonriente,
00:14amable con sus rivales, fan de los acuerdos entre grandes partidos y recordado casi exclusivamente
00:19por ser como el mini-yo de John McCain. Aunque presidía la Comisión de Presupuestos,
00:24su foco principal fue siempre la política exterior, donde invariablemente estuvo al
00:29lado de los buenos y defendió el uso de la fuerza para imponer la Pax americana en el mundo.
00:33Un halcón, en definitiva. En estos últimos años apoyó al presidente Trump en Irán e Israel y
00:38discrepó con él sobre Ucrania, aunque siempre teniendo cuidado de no caer en un enfrentamiento
00:42directo. Su lealtad le garantizó un huido atento en la Casa Blanca, algo de lo que no tantos pueden
00:48presumir. Graham se presentó sin ningún éxito a las primarias de 2016, las que ganó Trump,
00:53y quizá de aquel fracaso empezó a comprender que las bases de su partido estaban hartas,
00:57hartas de políticos como él, que consideraban que ponían las buenas relaciones con sus rivales
01:02por delante de defenderlos a ellos, sus votantes. Es cierto que durante muchas décadas el Senado
01:07fue justamente ese órgano colegiado en el que se forjan consensos, alejado del sectarismo,
01:12y el que no era tan determinante la pertenencia a uno u otro partido. Pero el progresismo había
01:16acabado con esa imagen idílica hacía muchos años y usaban desde hace tiempo el prestigio institucional
01:21de la Cámara Alta para fomentar un sectarismo atroz. En la derecha, en cambio, muchos senadores,
01:27entre ellos Lindsey Graham, seguían actuando como si no hubiera cambiado nada, como si estuvieran
01:33en ese mismo Senado de siempre. Y la derecha social en Estados Unidos ya no quería senadores
01:38que buscaran el consenso, porque el consenso ya se había roto y toda mano que ofrecían
01:43al rival se convertía invariablemente en un brazo entero. Trump entendió perfectamente
01:47ese hartazgo, y esa fue una de las razones por las que ganó las primarias en 2016.
01:52Graham demostró haberlo comprendido dos años después, cuando fue testigo como miembro de
01:57la Comisión Judicial del Senado del lamentable linchamiento al que sometieron al juez Brett
02:02Cabano, nominado al Tribunal Supremo por un presunto intento de violación que habría
02:07cometido en los años 80, cuando era un adolescente que iba al instituto. Su acusadora, Christine
02:13Blasey Ford, no solo fue incapaz de demostrar la agresión sexual, sino que ni siquiera que
02:17Cabano y ella hubieran estado alguna vez en la misma habitación. No dio apenas detalles
02:22que se pudieran corroborar con la excusa del tiempo transcurrido, pero los que se ofreció,
02:26como el año en que sucedió o la casa donde se celebró la supuesta fiesta donde tuvieron
02:31lugar los hechos, tuvo que cambiarlos cuando se demostraron que no encajaban.
02:34Los tres testigos que nombró negaron no solo los hechos, sino la mera existencia de aquella
02:39fiesta. La única mujer de los tres, amiga además de Ford, fue más allá afirmando que
02:44ni conocía al juez. Yo igual. Estábamos en el punto álgido del MeToo, del hay que creer
02:50siempre a las mujeres, así que los modositos senadores republicanos no se atrevieron siquiera
02:54a interrogarla por aquello de la óptica de tener a un montón de hombres cuestionando
02:58agresivamente a una mujer que denunciaba un intento de violación. Montaron una charada
03:03en la que regalaron su tiempo a una fiscal profesional que preguntó con suavidad y no llegó
03:08a presionarla con sus contradicciones, aunque luego presentara un informe en el que concluyó
03:12que ningún fiscal hubiera llevado el caso a juicio. Luego llegó el turno de interrogar
03:17al propio candidato al Supremo. Y entonces le llegó el turno a Lindsey Graham, el moderado,
03:22el sonriente, el que siempre estaba dispuesto a llegar a acuerdos. Y se desató la misma
03:26furia que sentían todas las bases republicanas y que no habían visto en sus representantes.
03:31Pidió perdón por haber sido amigo de las personas que habían dirigido la cosa más
03:35inmoral que había visto nunca en política. Recordó que había votado a favor de las progresistas
03:40Sotomayor y Cagan y que jamás se le ocurriría hacerles lo que los demócratas le habían
03:44hecho a Cabano. Reconoció ante el juez que, si esperaba un proceso justo, estaba en la
03:49ciudad equivocada en el momento equivocado. Lo que habían hecho los senadores demócratas
03:54no era una entrevista de trabajo, como se le suele llamar, sino hacerle pasar un infierno
03:59al juez y a su familia por raciones políticas, sectarias, que habían destruido la posibilidad
04:03de que los mejores dieran un paso adelante para no tener que pasar por semejante suplicio.
04:07Y advirtió a mis colegas republicanos, si votáis no, estaréis legitimando lo más
04:12despreciable que he visto nunca en política. Los republicanos, incluso los más moderados
04:16de cuyo voto se dudaba, votaron a favor y Cabano fue confirmado.
04:20Aquel momento se recordará durante décadas, como pasó con el famoso, no tiene usted decencia,
04:25señor, dirigido a McCarthy durante la caza de brujas. Fue como asistir en directo al punto
04:29álgido del caballero sin espada de Frank Capra. Después de casi dos años de gobierno de
04:33Trump fue ese linchamiento demócrata y la reacción de Lindsey Graham la que unificó
04:37al partido republicano en torno a la figura del presidente. Aunque un mes después perdieran
04:41la Cámara de Representantes, como siempre sucede tras unas elecciones presidenciales
04:46y sucederá este noviembre también, ampliaron por sorpresa su mayoría en el Senado. La confirmación
04:51de Cabano puso por primera vez en décadas una mayoría constitucionalista en el Tribunal
04:56Supremo. Fueron los cinco minutos más importantes de su vida política y los que se seguirán recordando
05:01durante muchos años tras su muerte. Descansa en paz.
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