00:00La Copa del Mundo regresó a México después de 40 años, pero para muchos aficionados,
00:05la experiencia está fuera de su alcance. Eduardo Marín, quien ha seguido a la selección mexicana
00:09en distintos mundiales e incluso viajó en autobús desde Alemania hasta Rusia en 2018,
00:14asegura que esta vez no asistirá a ningún partido. Dice que los precios de las entradas
00:18son demasiado altos y que el torneo ya no tiene el ambiente popular que recuerda.
00:22Su percepción es compartida por otros aficionados. Muchos consideran que los boletos son inalcanzables,
00:27que ahora se necesitan suscripciones de pago para ver varios partidos y que existen restricciones
00:31que limitan la transmisión de los juegos en algunos negocios. También han surgido críticas
00:35por las medidas adoptadas en las ciudades anfitrionas, desde campañas de embellecimiento urbano hasta
00:39la instalación de muros que ocultan barrios pobres en Monterrey. México alberga solo 13
00:43de los 104 partidos del torneo, mientras la mayoría se juega en Estados Unidos. Para
00:47algunos aficionados, esto resulta decepcionante. Además, bares y restaurantes han enfrentado
00:52costos y restricciones para transmitir los encuentros. Para quienes han seguido durante
00:56años a la selección mexicana, el problema no solo poder asistir a los partidos. Como
01:00resume Eduardo Marín, la vibra del Mundial ya no fue la misma.
Comentarios