Barcelona vivió este miércoles un momento histórico con la inauguración y bendición de la Torre de Jesucristo, el punto culminante de la Sagrada Familia. El evento, que coincidió simbólicamente con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, fue presidido por el papa León XIV ante una multitud que iluminó los alrededores del templo con pequeños faroles y miles de teléfonos móviles buscando inmortalizar el instante.
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