00:00Vivos de milagro.
00:02La divina providencia protege a los dominicanos, sin duda alguna,
00:08más que nada de los riesgos de morir envenenados, intoxicados o por hambre crónica.
00:14No así, en cambio, frente a la cadena de desmanes diarios
00:19que se originan en accidentes de tránsito, atracos, violencia intrafamiliar
00:24y peleas por altos ruidos barriales.
00:26En materia de fraudes alimentarios y medicamentos adulterados,
00:32las autoridades han tenido aciertos, aunque siempre a destiempo.
00:37Hace pocas semanas desmantelaron un negocio que vendía carnes en descomposición
00:42y residuos rescatados del basurero de Duquesa.
00:47Antes, Industria y Comercio cerró fábricas clandestinas de bebidas alcohólicas
00:52con fórmulas venenosas.
00:54Luego vimos el mismo proceso contra laboratorios
00:58que fabricaban pastillas sin control sanitario.
01:02El caso más reciente es el de las toneladas de carne
01:06con etiquetas de caducidad falsificadas en San Cristóbal.
01:11Que tantos dominicanos no hayan muerto envenenados
01:14es parte de un milagro divino, pero también el trabajo intermitente
01:18de inspectores que suelen llegar después de que el daño ya está hecho, al menos.
01:24La catástrofe de salud ya ha ocurrido en pequeña escala,
01:29con intoxicaciones silenciosas que rara vez se investigan.
01:33Mientras tanto, el otro lado del contraste brilla por su ausencia de reacción estatal.
01:39Los accidentes de tránsito siguen cobrando vidas cada semana
01:43sin que haya controles efectivos de velocidad o alcohógeno.
01:48Los atracos se multiplican en barrios sin que la policía logre minimizarlos.
01:54Los dominicanos merecemos vivir sin que nos envenenen
01:58y sin que nos maten en una esquina o dentro de nuestra propia casa.
02:02Por ahora, seguimos vivos de milagro.
02:07Pero el milagro se agota cuando la voluntad política de prevenir estos males es exigua.
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