00:00No podemos ignorar que la condición de los pobres representa un grito que en la historia de la humanidad
00:08interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos y a la Iglesia.
00:18En efecto, Cristo le devuelve al bien común el lugar que le corresponde en cuanto árbitro sapiente
00:27que apacigua la codicia de unos y nutre la esperanza de otros, mientras anhela salvarlos a todos.
00:37Esta Iglesia, experta en humanidad, aunque a veces camina contra corriente,
00:45insiste en que las estructuras económicas institucionales son justas solo en la medida en que sirven al desarrollo integral de
00:56la persona
00:57y favorecen la participación responsable de todos.
01:02Amén.
Comentarios