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  • hace 6 horas

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00:12Santidad, la Reina y yo os damos con humildad y alegría la más cordial bienvenida a España.
00:21Os la damos en nombre de nuestra familia, presentes aquí nuestras hijas, la princesa
00:27Leonor y la Infanta Sofía, del Gobierno y de las demás instituciones del Estado y de
00:34todo el pueblo español. Y lo hago en una lengua que es también la vuestra. Para todos
00:42los hispanohablantes es un privilegio que comprendáis y empleéis habitualmente el idioma que compartimos
00:49gracias a vuestros años de vida misionera y labor pastoral en el Perú, de la mano de
00:56la Orden de San Agustín y como Obispo de Chiclayo. Y nos sentimos afortunados de que también
01:03así os resulte muy próximo todo lo que significa Iberoamérica. Llegáis a un país donde está
01:12una parte de vuestras raíces. Os recibe un pueblo al que conocéis bien, vital y con carácter,
01:20solidario y tolerante, también creativo y cosmopolita. Tenéis un programa intenso, lleno de momentos
01:28para el encuentro, para la oración, para la reflexión, que os ha traído a Madrid y os llevará también a
01:36Barcelona y por primera vez en la historia a las Islas Canarias. Comprobaréis en nuestras calles y nuestras
01:44plazas, en las iglesias y las instituciones, la inmensa alegría de teneros entre nosotros.
01:52Gracias por la generosidad y sensibilidad que demostráis con la extensión e intensidad de esta visita.
02:00La fe católica está enraizada en nuestro país y sin ella, bien lo sabéis, nuestra historia y nuestra
02:07cultura no se entenderían. Lo está en el día a día, en las tradiciones, en las festividades, pero también
02:15en aspectos mucho más profundos como el sentido de comunidad y la espiritualidad popular, desde el
02:22testimonio de nuestros místicos, San Juan, Santa Teresa, hasta la religiosidad sencilla de cientos de
02:29miles de personas. Y quiero destacar la enorme labor social de la Iglesia católica, fruto del
02:37compromiso de los religiosos y las religiosas, los sacerdotes, los diáconos, los jóvenes que se
02:44implican en la vida de la parroquia, los voluntarios que ayudan en las residencias, albergues, comedores y
02:52centros de acogida, también en esta visita. Y creo que me hago eco del sentir mayoritario de los españoles
03:00cuando reúno en vuestra persona mi reconocimiento, nuestro reconocimiento y gratitud hacia todos esos
03:09hombres y mujeres. Entre ellos incluyo, con una admiración especial, a los miles de misioneros de nuestro país
03:18que realizan su labor social, educativa, asistencial y pastoral en tantos lugares necesitados del mundo,
03:26muchas veces remotos o todavía muy desconectados. Lo conoce bien. No puede haber mayor contraste con
03:36todo ello que el dolor causado por los casos de abuso, que ni son ni pueden ser representativos de la
03:43inmensa comunidad eclesial. Vuestra claridad y firmeza, que también quiero reconocer, son esenciales en el
03:52proceso sanador y de reparación del daño infligido. No son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia
04:01y para la sociedad en su conjunto. Soy, Santo Padre, un hombre de sólida formación científica. Habéis dedicado años de
04:10estudio
04:10al lenguaje más esencial que existe, las matemáticas. La visión de un hombre de espíritu y de ciencia, con una
04:19gran
04:20conciencia social y una profunda atención a los cambios, cobra un valor especial en el tiempo que nos toca vivir.
04:28Un tiempo que ya no se explica en los términos en los que estábamos habituados y que seguimos tratando de
04:36interpretar.
04:38En este tiempo corremos el riesgo de olvidar aquello que de verdad importa, de deslizarnos hacia la errada creencia
04:47de que abolidas muchas de nuestras referencias por el pulso de la actualidad, todo vale, todo es admisible, negociable y
04:57justificable.
04:57Y no es así. La dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional deben
05:08seguir siendo nuestros números primos.
05:12Porque en ellos, en sus múltiples combinaciones, está la aritmética de la libertad, la igualdad y la justicia.
05:22La que suma y multiplica, no la que resta y divide.
05:27Vuestra voz, santidad, mana del espíritu, de la fe cristiana y se nutre de veinte siglos de historia.
05:35Es hoy fuente de inspiración para más de mil cuatrocientos millones de católicos,
05:40pero resuena, por su contenido ético, mucho más allá.
05:45En todas las conciencias, esa voz tan nueva y tan antigua acaba de plasmarse en la primera encíclica de vuestro
05:54pontificado,
05:55que aborda, entre otros asuntos, los desafíos inherentes a la inteligencia artificial.
06:00Basta con leer el título, Magnífica Humanitas, para darse cuenta de que no la mueve una visión catastrofísica,
06:12sino una mirada cargada de esperanza y de compromiso en el ser humano.
06:17Un texto humanista.
06:21Vuestras palabras nos instan a reemplazar el miedo, que es estéril y paralizante,
06:27por un conocimiento meditado y compartido del potencial y de los riesgos de esta nueva realidad.
06:34Y añadís que esa nueva tecnología no puede ser monopolio de unos pocos,
06:40sino un instrumento en manos de todos que beneficie a todas las sociedades.
06:45Y eso solo será posible si logramos mantener a la persona en el centro de cualquier discurso,
06:51jamás reemplazada, jamás subyugada o coaccionada por ningún algoritmo.
06:58Porque en un mundo anegado de datos y mensajes se hacen imprescindibles la empatía, la comprensión y la escucha.
07:09Vuestro predecesor, el Papa Francisco, insistía a menudo en la importancia de saber escuchar.
07:15Es paradójico que en un tiempo de interconexiones estemos perdiendo esa capacidad o esa paciencia.
07:23Porque cuando la atención está en el otro, en quien tenemos enfrente, podemos identificarnos con su dolor, con su alegría,
07:33con sus debilidades y fortalezas.
07:36Podemos ponernos en su lugar.
07:40Solo si aprendemos a comprender las razones de los demás, a buscar el terreno común o de acuerdo, lograremos avanzar
07:48unidos.
07:51Recuerdo que desde la logia de las bendiciones, a los pocos minutos de salir del cónclave que os convirtió en
07:58sucesor de Pedro y Obispo de Roma,
08:01lanzasteis al mundo una encendida defensa de la unidad.
08:07Ayudadnos, dijisteis, a construir puentes con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un único pueblo, siempre en
08:17paz.
08:18La unidad, como aspiración, surge de la conciencia de nuestra fragilidad como individuos, de nuestra contingencia, de nuestras limitaciones,
08:29pero también de esa capacidad inagotable para el bien y la belleza que alcanza su cima cuando el ser humano
08:35ama al prójimo,
08:38cuando se abre y se entrega a los demás.
08:42Recordarlo siempre de palabra y de obra, y en especial en estos tiempos de incertidumbre,
08:48bien merece ser pauta de conducta universal, la unidad como vehículo e instrumento para la paz.
08:56De nuevo, santidad, bienvenido a España.
09:02Aplausos.
09:07Aplausos.
09:18Aplausos.
09:19Aplausos.
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