00:04¿Pagarían más de 3.500 dólares por la entrada más barata para unas finales de la NBA?
00:11Porque eso es lo que está pasando con los New York Knicks. Tras no pisar las finales
00:16desde 1999, el mercado ha explotado. Y es que ahora mismo entrar en el Madison Square Garden,
00:22uno de los templos del deporte estadounidense para ver unas finales de la NBA, cuesta más
00:29que unas vacaciones de lujo. Hay que preparar incluso 100.000 dólares si quieres estar cerca de la
00:36pista. Sí, 6 cifras por ver un partido a pie de cancha. Y es que ya son las entradas más
00:43caras
00:43de la historia de la NBA. La razón es bastante simple. Oferta mínima y la demanda está por las nubes.
00:50Y es que Nueva York lleva más de 50 años sin celebrar un anillo y eso convierte en cada ticket
00:55en un producto de lujo. De hecho, hay varios aficionados que ya se plantean en viajar varios
01:01kilómetros para ver a su equipo fuera de Nueva York, ya sea en San Antonio o en Oklahoma,
01:07donde se puede entrar por unos 400 euros en un partido de finales. En Nueva York eso es imposible.
01:15Y es que la NBA ya no sólo vende baloncesto, vende exclusividad, vende lujo y vende status. Porque
01:22cuando una franquicia histórica vuelva a ganar, el deporte se convierte en negocio y el fan en
01:27cliente. Los Knicks no sólo están peleando por el anillo, sino que están protagonizando una de
01:32las mayores locuras económicas que se recuerdan en la historia del deporte estadounidense.
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