00:00Hola, esta es mi columna Las Siete Plagas. Si Joe Biden gana las elecciones del próximo
00:083 de noviembre, Donald Trump podrá contarles a sus nietos que no lo derrotaron sus adversarios,
00:14sino las siete plagas de Egipto. Como si supiera que le va la vida en ello,
00:19la naturaleza ha arreciado en sus crisis y tiene a los Estados Unidos convertidos en
00:25uno de los escenarios más dramáticos de la historia contemporánea. El virus amenaza con ser más
00:31costoso en vidas que la Guerra de Secesión y que la Segunda Guerra Mundial. Ni siquiera el fin de la
00:38Guerra de Vietnam ni la demolición apocalíptica de las Torres Gemelas han humillado más el orgullo de
00:44los amos del mundo como este enemigo invisible y silencioso que desconocemos todavía tanto que
00:52hasta nos parece selectivo, caprichoso, irónico y cargado de oscura intencionalidad. Claro que en
01:01la naturaleza no hay nada de eso, es nuestra fragilidad humana la que engendra esas fábulas,
01:07pero no hay manera de evitarlas porque somos los humanos los que vivimos la historia y los que la
01:13interpretamos. No es sólo el virus, es la manera absurda como Trump ha cerrado los ojos ante él,
01:21incluso cuando ya lo tenía en la garganta. Es como un personaje de Kafka que, cegado por la ambición de
01:28lo que persigue, se negara a ver las zanjas que se abren entre él y su objetivo, una actitud nada
01:35recomendable para cualquier ser humano, pero fatal para un dirigente. Desde el anuncio voluntarista de
01:42que el brote se iría con el verano, pasando por el ejemplo irresponsable de no usar mascarillas,
01:49hasta la promesa engañosa de que habría una vacuna antes de la elección, Trump ha sido en su país el
01:57mejor aliado de la pandemia y basta comparar las cifras del Japón con las de Estados Unidos para ver
02:04la diferencia que hay entre una cultura y un supermercado. Todo parece indicar que no es el
02:11virus el que se comporta distinto, sino las sociedades. Eso no significa que todos no corramos
02:17el mismo riesgo, pero es evidente que la prudencia ayuda. Lo cierto es que más allá de la pandemia y
02:25de
02:25la prepotencia del gobernante, otras plagas han agravado la crisis. El cambio climático que Trump
02:32se ha negado a asumir ha encendido los bosques del oeste como intentando que lo alcancen a ver
02:38desde Washington. Una ola de indignación contra la arrogancia de los supremacistas y contra el racismo
02:46de la policía ha sacudido al país y las manifestaciones no cesan. No se veían protestas de estas dimensiones
02:54contra la segregación racial desde los años 60, y eso significa que los Estados Unidos están
03:00necesitando grandes reformas. Pero la manera de manejar todos estos asuntos ha llevado por primera
03:07vez a una fisura del consenso centenario que mantenía la estabilidad de la Unión Americana.
03:15Visiones totalmente enfrentadas frente a la salud pública, frente al tema racial, frente al poder
03:21policial, frente al manejo de las armas, frente al cambio climático y frente a la inmigración,
03:27van a exigir un esfuerzo de entendimiento que estará muy por encima de las capacidades de un líder
03:34temperamental y narcisista como Donald Trump. Pero las dos plagas que faltan ya arrojan su sombra
03:43sobre esta elección decisiva. Una es el colapso económico que apenas se insinúa, pero que ya
03:51estremece las bolsas, ha afectado el empleo y hasta ha hecho visibles las filas del hambre ante los
03:59centros asistenciales de las grandes ciudades. Este tema sí que requiere un manejo sereno y menos
04:05impaciente. Y por último, hay que ver el entorno mundial con sus tensiones crecientes. Los mayores
04:13desafíos están en varios puntos candentes del planeta, Siria, Irán, Venezuela y sobre todo Taiwán,
04:22que es hoy el principal límite para el poderío de la China sobre el Pacífico. Frente a la China por
04:29el
04:29este se alza hoy una especie de muralla formada por Japón, por Taiwán y por las Filipinas. Ese mapa
04:37cambiará a la larga. La China sabe que eso solo depende de su propio poder, que en 70 años ha
04:44crecido
04:45de un modo asombroso, y la China sabe esperar. El mundo que nos aguarda después de esta pandemia es
04:53un enigma, pero ahora sabemos que todo estará marcado por ella, tanto en la vida cotidiana como
05:01en las grandes jugadas del ajedrez planetario. No sabemos si Joe Biden sabrá jugar ese juego. Yo sé
05:10que la posibilidad de un futuro va a depender sobre todo de los pueblos, de las ideas y de grandes
05:17valores en gestación. Pero si gana Trump, me temo que no habrá nietos a quienes contarles la historia.
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