El escándalo por la presencia en Chihuahua de dos agentes de la CIA de la que el Gobierno federal no tenía conocimiento se ha cobrado la primera dimisión. El fiscal del Estado, César Jáuregui, ha anunciado su renuncia esta tarde, tras la presentación de los primeros resultados por parte de la comisión que había instalado la gobernadora, Maru Campos, para indagar en la participación de los extranjeros en el desmantelamiento de un narcolaboratorio. “La información con la que contamos en un inicio, que compartí con la opinión pública, era inconsistente y ameritaba una investigación para conocer en detalle su participación”, ha reconocido el titular del ministerio público en una breve conferencia de prensa. “El compromiso exige el estricto respeto a la legalidad, a la soberanía y a los protocolos e colaboración internacional”, ha agregado poco antes de asumir su “responsabilidad política” en el manejo del tema.