El tenis español ha recibido un duro revés este viernes. El número dos del mundo, Carlos Alcaraz, ha anunciado su baja definitiva por una lesión en la muñeca derecha para el próximo torneo de Roland Garros (24 de mayo-7 de junio), donde debía defender el título conquistado en las dos últimas ediciones. Esta renuncia, que también incluye el Masters 1000 de Roma, supone que el murciano pierde de golpe toda la gira de tierra batida, la superficie donde más éxito ha cosechado recientemente.
A través de un comunicado en sus redes sociales, el campeón de siete Grand Slams confirmó la noticia tras someterse a nuevas pruebas médicas: "Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros". El jugador añadió que se mantendrá "a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista", reconociendo que atraviesa "un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí".
La lesión, que se localiza en el tendón de su muñeca derecha, presenta una inflamación que afecta al cartílago e impide al tenista realizar gestos con normalidad. Los problemas comenzaron durante el torneo de Barcelona, tras su victoria ante Otto Virtanen. Aunque inicialmente se esperaba una recuperación más rápida, el propio Alcaraz confesó en Madrid que la dolencia era "un poquito más seria de lo que de lo que todos nos esperábamos".
El golpe deportivo es significativo. Alcaraz perderá 3.000 puntos en el ranking, lo que le alejará de la lucha por el número uno con Jannik Sinner y abre la puerta a que Alexander Zverev le supere en la clasificación antes de la gira de hierba. Sinner, precisamente, lamentó la ausencia de su gran rival desde Madrid: "Es una noticia triste para todos. Como competidor, quieres jugar contra los mejores jugadores del mundo y él es, sin duda, el mejor jugador sobre esta superficie". El italiano subrayó la importancia de la prevención al afirmar que "siendo jóvenes como somos, necesitamos mirar por nuestra salud antes de que puedan pasar cosas peores".
A pesar de la decepción, Carlos Alcaraz tiene claro que no quiere hipotecar su trayectoria profesional. Durante la reciente gala de los Premios Laureus, donde fue galardonado como mejor deportista del año, el murciano fue tajante: "Si Dios quiere, tenemos una carrera muy larga, muchos años por delante y que fuerce en este Roland Garros me puede perjudicar mucho para los torneos futuros".
El jugador insistió en que "tenemos claro que esto tiene que recuperarse muy bien si no quiero que me perjudique luego en el futuro". Con el objetivo ahora centrado en llegar en condiciones óptimas a Queen's y Wimbledon, Alcaraz concluyó con una declaración de intenciones sobre su proceso de rehabilitación: "Yo prefiero volver un poquito más tarde, pero muy bien, que volver pronto corriendo y mal".
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