El profesor gallego Martiño Ramos Soto, uno de los criminales más perseguidos por las autoridades españolas e integrante de la lista de 'Los diez más buscados' por la Policía Nacional, ha ingresado finalmente en prisión este jueves. Su llegada a España se produjo tras ser extraditado desde Cuba, país donde fue localizado y detenido tras meses de fuga para eludir una condena de 13 años y medio de cárcel por la agresión de una menor.
El fugitivo aterrizó este miércoles en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en un avión procedente de la isla caribeña, custodiado en todo momento por agentes de la Oficina Central Nacional de Interpol en Madrid. Tras su llegada, la Policía Nacional trasladó a Ramos Soto a los juzgados de Plaza de Castilla, donde el juzgado de instrucción número 44 dictó el mandamiento para su ingreso inmediato en prisión.
Aunque Ramos Soto fue condenado originalmente por la Audiencia Provincial de Ourense, su encarcelamiento se ha materializado inicialmente en un centro penitenciario madrileño a la espera de lo que decidan los órganos competentes sobre su traslado definitivo. Su entrega ha sido posible tras haber "aceptado voluntariamente su traslado a España" y gracias a "un proceso de colaboración entre ambos países", un hito relevante considerando que España no posee un acuerdo de extradición bilateral con Cuba.
La búsqueda de este profesor de 50 años, conocido también por su activismo político en la extinta formación En Marea, fue especialmente mediática debido a la gravedad de los hechos. Ramos Soto fue sentenciado por abusar de una alumna menor de edad, de entre 12 y 16 años, empleando "prácticas sádicas".
Tras conocer la sentencia en julio de 2025, el docente no atendió el auto de entrada en prisión y emprendió una huida internacional. Según la reconstrucción de la Sección de Fugitivos, el condenado viajó primero a Portugal para volar desde Lisboa hacia Brasil, desplazándose posteriormente a Perú antes de establecerse en Cuba, donde la policía sospecha que contaba con algún tipo de apoyo local.
Finalmente, tras intensificarse los contactos internacionales y figurar en la lista de los fugitivos más peligrosos, el arresto se produjo en La Habana el pasado mes de noviembre. Con su ingreso en prisión, se pone fin a una fuga que pretendía evitar el cumplimiento de una de las condenas por delitos más graves registradas en los últimos años en Galicia.
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