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  • hace 12 horas
La relación entre la Casa Blanca y el Vaticano ha alcanzado un punto de ruptura sin precedentes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abierto un nuevo frente de batalla mediática y política contra el Papa León XIV (Robert Prevost), a quien ha acusado de interferir en asuntos de Estado. La tensión ha escalado hasta niveles insólitos después de que el mandatario publicara una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparece representado con una estética mesiánica, similar a la de un Cristo sanador, lo que ha provocado una ola de indignación global.
A través de su red social, Truth Social, Trump lanzó un durísimo ataque contra el Pontífice, instándole a "concentrarse en ser un gran Papa, no un político", ya que, según su visión, "está perjudicando a la iglesia católica". El presidente estadounidense no escatimó en descalificaciones, afirmando que "León debería ponerse las pilas como Papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical".
El origen del conflicto reside en las críticas del Vaticano a la política exterior de Washington, especialmente tras los bombardeos en Irán y los ataques en Líbano. Trump fue tajante al respecto: "No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (...). Y no quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido".
La provocación de Trump fue un paso más allá con la difusión de una imagen de IA donde aparece imponiendo las manos sobre un enfermo en actitud sagrada. Aunque la imagen fue retirada tras las críticas de sectores católicos y evangélicos, el presidente se justificó con ironía: «Pensé que aparecía como un médico. Porque hago que la gente se sienta mejor».
Desde el entorno de la Casa Blanca se percibe una lectura superficial de la dinámica vaticana, llegando a sugerir que León XIV, al ser estadounidense (nacido en Chicago), debería plegarse a los intereses de Washington.
El Papa León XIV, conocido como el «latin yankee» por su experiencia misionera en Perú, respondió con serenidad a bordo del vuelo papal hacia Argel. "No quiero entrar en un debate con él. No creo que el mensaje del Evangelio esté destinado a ser utilizado de la manera en que algunas personas lo están haciendo", declaró el Pontífice.
Lejos de amedrentarse, el Papa reafirmó su compromiso con la neutralidad activa: "Seguiré pronunciándome con firmeza contra la guerra, buscando promover la paz, fomentando el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas". Con total tranquilidad, añadió ante los periodistas: "No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí".
El ataque ha generado una defensa cerrada del Papa. El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., Paul Coakley, lamentó las palabras de Trump: "El papa León no es su rival; ni tampoco es el papa un político. Él es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y para el cuidado de las almas". En Europa, líderes como Giorgia Meloni han calificado de «inaceptables» las palabras del presidente estadounidense, blindando la autoridad espiritual del Pontífice ante la embestida política de Washington.

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00:00Did you post that picture of yourself depicted as Jesus Christ?
00:03Well, it wasn't a picture. It was me. I did post it.
00:07And I thought it was me as a doctor and had to do with Red Cross as a Red Cross
00:11worker there, which we support.
00:14And only the fake news could come up with that one.
00:17So I had, I just heard about it and I said, how did they come up with that?
00:23It's supposed to be me as a doctor making people better.
00:26And I do make people better. I make people a lot better.
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