La estrella internacional del pop, Britney Spears, de 44 años, ha tomado la decisión de ingresar de manera voluntaria en un centro de desintoxicación. Este paso, que su círculo más íntimo considera fundamental para su recuperación a largo plazo, se produce cinco semanas después de que la artista fuera detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias. Según ha confirmado la revista People, la cantante formalizó su ingreso el pasado domingo en una clínica especializada con el objetivo de priorizar su bienestar personal.
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