00:00La combinación de hundimientos, socavones y deterioro estructural eleva el riesgo de
00:05colapsos en la Ciudad de México, en un contexto donde la prevención sigue rezagada frente a los
00:10retos urbanos. En la capital, más de 1.300 edificios presentan algún nivel de vulnerabilidad
00:16por el hundimiento del suelo, el envejecimiento de materiales y actividad sísmica. Además,
00:21hacia finales de 2025 se anunció la exportación de cerca de 400 predios con daños severos tras
00:26evaluaciones posteriores al sismo de septiembre de 2017. Casos como el colapso de un edificio en
00:32demolición en San Antonio Abad en la Alcaldía Cautemo evidencian la necesidad de fortalecer
00:37la supervisión y el monitoreo en estructuras con daños acumulados. Especialistas señalan que,
00:42aunque ha habido avances en ingeniería civil, estos responden a eventos catastróficos y no a
00:47una cultura preventiva consolidada, lo que limita el uso de herramientas tecnológicas para hacer
00:51ciudades más resilientes. El hundimiento del suelo es un factor crítico. Investigaciones
00:56indican que la ciudad registra hundimientos de entre 10 y 30 centímetros al año, con zonas que
01:01alcanzan hasta 40 centímetros. El monitoreo estructural permite detectar cambios en los
01:05edificios, anticipar daños y actuar con mayor precisión, incluso en procesos como demoliciones.
01:10De acuerdo con especialistas, por cada dólar invertido en prevención se pueden ahorrar hasta
01:1510 dólares en costos por daños, con el objetivo de evitar deterioros irreversibles y riesgos en la
01:20seguridad de las personas.
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