00:00Eran bebés que habían sido secuestrados junto a sus padres y separados luego o que habían nacido
00:05durante el cautiverio de sus madres en centros de detención clandestinos. En muchos casos los
00:10militares esperaban que las mujeres que estaban embarazadas y secuestradas dieran a luz antes de
00:15asesinarlas. Esos bebés eran criados en hogares muchas veces vinculados a las fuerzas de seguridad.
00:22Las mismas personas que estaban involucradas en la desaparición de sus padres podían ser los que
00:27los criaran. La lógica militar detrás de esto era que no bastaba con eliminar al supuesto enemigo sino
00:33que era necesario criar a los niños con otros valores sin el virus socialista de sus padres. En plena
00:39dictadura madres que buscaban a sus hijos e hijas desaparecidos empezaron también a buscar a esos
00:44bebés, sus nietos. Así nació Abuelas de Plaza de Mayo en 1977. La búsqueda de los nietos comenzó de una
00:53manera muy artesanal. Abuelas que investigaban yendo a hacer las compras a barrios donde sospechaban que
00:58podían estar sus nietos o merodeando en jardines de infantes. Pero eso no fue suficiente y pronto
01:04pidieron ayuda a la ciencia. Lograron desarrollar el índice de abuelidad, una fórmula que permite
01:11establecer la afiliación genética en ausencia de los padres que estaban desaparecidos. Casi cinco décadas
01:17después las abuelas han logrado restituir 140 nietos que habían crecido con otros nombres y con relatos
01:23falsos respecto de sus orígenes. Los primeros nietos fueron restituidos hace mucho tiempo,
01:28cuando tenían dos, ocho, diez años. El último, Daniel Santuccio Navajas, se reencontró con su
01:34historia en 2023, cuando tenía 46 años. Pudo abrazarse con su padre que había sobrevivido a la
01:40dictadura exiliado en otro país y con sus dos hermanos mayores. Lo habían buscado durante casi
01:45medio siglo. Abuelas de Plaza de Mayo, una organización golpeada por el ajuste del gobierno de Javier
01:51Miley, sigue buscando a los que faltan.