El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se despidió este lunes de Florida con una visita inesperada a un conocido punto de encuentro de la comunidad venezolana: el restaurante El Arepazo.
El mandatario acudió al local tras ofrecer una conferencia de prensa en Doral, donde defendió sus recientes decisiones militares en Oriente Medio en el marco de la escalada del conflicto con Irán. Poco después, Trump tenía previsto regresar a Washington DC a bordo del Air Force One.
Durante su breve parada en el restaurante, el presidente compartió unos minutos con los dueños del establecimiento y con un grupo de exiliados venezolanos que se encontraban en el lugar. El Arepazo es considerado un símbolo gastronómico y social para muchos venezolanos que residen en el sur de Florida.
La visita, aunque corta, generó expectación entre los clientes y simpatizantes que se acercaron al local para saludar al mandatario y tomar fotografías. La comunidad venezolana en Florida es una de las más influyentes políticamente dentro del electorado latino del estado.
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