La salud de Pedro Sánchez ha saltado por los aires. Lo que muchos intuían por su aspecto demacrado, ojeras permanentes y cansancio visible en las últimas apariciones públicas ya tiene nombre: una dolencia cardiovascular que, según la exclusiva de 'Libertad Digital', le obliga a revisiones frecuentes y discretas en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid desde hace meses.
Fuentes de "toda solvencia" citadas por el medio aseguran que el presidente padece una afección cardiaca que podría derivar en eventos graves como trombosis o infarto. Se habla de un paciente "hipocondriaco y obsesionado con su estado de salud", que acude a horas intempestivas para evitar cámaras, sometido a pruebas diagnósticas (incluido TAC helicoidal para chequear arterias coronarias) y atendido por el equipo del prestigioso cardiólogo José Luis Zamorano, jefe de Cardiología del centro.
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