Cinco meses después del histórico acuerdo de paz entre Israel y los palestinos, un judío ortodoxo llamado Baruch Goldstein asesina a 29 personas y deja heridas a otras 125 con un rifle de asalto. El atacante militaba en un movimiento ultraderechista llamado Kach y abrió fuego en la Mezquita Ibrahimi de la Tumba de los Patriarcas, en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania. Los sobrevivientes del ataque lo matan a golpes. El atentado, que coincide con la festividad musulmana de Ramadán y la judía de Purim, pone en riesgo el proceso de paz y concita el repudio mundial. Kach se refiere a Goldstein como un mártir y es ilegalizado por el gobierno de Yitzhak Rabin.
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