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  • hace 2 días
El panorama del narcotráfico internacional ha sufrido un vuelco histórico con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder indiscutible del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Tras años de permanecer en las sombras, la caída del capo el pasado domingo en una operación militar en Jalisco marca un hito en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, evidenciando un cambio drástico en la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum bajo la sombra de la Casa Blanca.
Nemesio Oseguera, un narco con raíces en los años 90 que fue deportado desde San Francisco tras fracasar en su intento de vivir el "sueño americano", se había convertido en el enemigo público número uno de Washington. Su persecución se intensificó hace apenas un año, cuando el gobierno de Donald Trump catalogó al CJNG como organización terrorista extranjera y situó a su líder como su "objetivo prioritario".
Esta operación es el resultado directo de una colaboración estrecha pero asimétrica. Según fuentes oficiales, sin la inteligencia proporcionada por agencias estadounidenses, los militares mexicanos no habrían podido ejecutar el operativo con éxito. El analista Pablo Cícero destaca que "la captura y posterior muerte de Oseguera no puede explicarse sin la presión ejercida por el Gobierno de Estados Unidos al de México: Trump necesitaba un trofeo y Claudia Sheinbaum le entregó la cabeza de El Mencho. Varias agencias estadounidenses proporcionaron información puntual sobre la ubicación y movimientos del capo criminal, lo que permitió la operación militar. Aunque las fuerzas estadounidenses no realizaron disparo alguno, sí allanaron la caída del narcotraficante".
La muerte de 'El Mencho' se enmarca en lo que se ha denominado como la "Doctrina Donroe", una actualización de la Doctrina Monroe impulsada por Trump para garantizar el orden en el hemisferio occidental bajo sus propios términos. En este contexto, la Casa Blanca ha ejercido una presión constante sobre la presidenta Sheinbaum para que abandone la política de "más abrazos, menos balazos" de su predecesor, López Obrador, la cual permitió que los cárteles crecieran sin obstáculos significativos.
El valor de 'El Mencho' para el sistema de justicia estadounidense era tal que la DEA ofrecía 15 millones de dólares por su cabeza, una recompensa al mismo nivel que la del jefe del generalato chavista, Vladimir Padrino López. Para la administración Trump, acabar con el CJNG es una cuestión de seguridad nacional, ya que consideran a la organización responsable de la "epidemia" de fentanilo, sustancia que el mandatario califica como un arma de destrucción masiva.
Más allá del tráfico de drogas, el imperio de Oseguera Cervantes estaba bajo el microscopio por dedicarse a la trata de personas, la extorsión y el robo de combustible. Solo unos días antes del operativo final, Washington había lanzado una embestida financiera contra complejos turísticos en México que servían como fachada para estafas y lavado de dinero del cártel.
La desaparición de 'El Mencho', quien había logrado imponer su hegemonía sobre los herederos de 'El Chapo' Guzmán, deja un vacío de poder que el gobierno de México deberá gestionar bajo la atenta mirada de un Washington que ha demostrado que no dudará en reclamar su derecho a actuar sobre el terreno si no ve resultados inmediatos.

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00:05Complicados, los grupos de la gente se cogerizan a Tazapán.
00:34Gracias.
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