Armados por pequeños ejércitos de sicarios, Javier Adrián Beltrán Cabrera, el Pedrito, del CJNG, y Franklin Ernesto Huezo Hernández, el Ranchero, del Cártel de Sinaloa, mantienen una guerra por el control, que en Tijuana sumó 133 homicidios en enero.
Los detalles, en la edición impresa del Semanario ZETA
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