A la espera de que la Justicia se pronuncie sobre su recurso tras ser condenado por la Audiencia de Madrid a dos años de prisión y a una multa de 2.100 euros al considerarle culpable de un delito de apropiación indebida de 475.571 euros de Belén Esteban tras una batalla en los juzgados que ha durado diez años, Toño Sanchís se ha reinventado profesionalmente y ha dejado a un lado su faceta de representante para convertirse en productor.
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