Momentos de tensión y sorpresa se vivieron en una sucursal bancaria de Nueva York cuando la policía tuvo que intervenir ante la presencia de un intruso no deseado en el interior del edificio. La escena, captada en vídeo, muestra a varios agentes accediendo con cautela a la entidad tras recibirse el aviso de que algo —o alguien— había irrumpido de forma violenta en el local. En un primer momento, la situación podría hacer pensar en un posible robo: una de las ventanas del banco había sido destrozada y en el interior reinaba el caos. Pero nada más lejos de la realidad. El intruso, visiblemente alterado, se movía sin control por el recinto, golpeando el mobiliario y generando momentos de nerviosismo tanto entre los empleados como entre los agentes que trataban de controlar la situación. Sin embargo, el suceso era aún más inesperado cuando se confirmó la verdadera identidad del "sospechoso". No se trataba de un delincuente, sino de un ciervo que había accedido al banco tras romper el cristal de una de las ventanas de la sucursal bancaria y que, una vez dentro, quedó atrapado y perdió la calma. Finalmente, el animal pudo ser inmovilizado sin que nadie resultara herido. Y, a diferencia de lo que habría ocurrido si hubiese sido un ladrón, el intruso fue liberado y devuelto a su hábitat natural.
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