El Zócalo de la Ciudad de México amanece completamente amurallado, una imagen que marca la tensa antesala a la jornada del 15 de noviembre. Las autoridades han justificado el cerco, alegando que la movilización se compone de "bots", desestimando la participación ciudadana en el centro histórico. A pesar de la versión oficial, la realidad en la capital es el cercado de gran parte del centro de la ciudad, una medida preventiva de seguridad que ha generado amplio debate. La estrategia de contención busca evitar el flujo de manifestantes hacia la principal plaza del país.
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