00:00Tras el primer año de gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la relación
00:04con México en materia de seguridad se ha caracterizado por una cooperación forzada, además
00:08de estar marcada por la incertidumbre y el riesgo de decisiones unilaterales, que han
00:12provocado que el diseño y orientación de la estrategia de seguridad en México responda
00:16en buena medida a las exigencias estadounidenses, consideraron especialistas.
00:21El coordinador del Programa de Seguridad de México, Evalúa Armando Vargas, detalló
00:25que el viraje hacia una política de debilitamiento operativo del crimen organizado, basada en
00:29inteligencia, detenciones masivas y decomisos, especialmente de fentanilo, es el resultado
00:34directo de las personas de Trump, quien ha utilizado la seguridad como un pretexto para impulsar
00:39una política de expansión e intervención a nivel hemisférico.
00:42A su punto de vista, los resultados que el gobierno mexicano han destacado como las decenas
00:47de miles de detenciones y los golpes de estructuras criminales forman parte de una estrategia de
00:51populismo punitivo que busca mostrar a Estados Unidos que México está cumpliendo con su parte
00:56para frenar el tráfico de drogas y la violencia, y así contener amenazas como la imposición
01:01de aranceles.
01:02También alertó que el discurso del mandatario estadounidense ha escalado hacia posturas más
01:06agresivas, particularmente tras la designación de organizaciones criminales como terroristas
01:11y el uso de términos que sugieren posibles acciones en territorio mexicano.
01:15Suscríbete al Economista y no te pierdas de nuestros contenidos.
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