"Sentí que volví a nacer". Con estas palabras resume su experiencia Noelia, una de las supervivientes del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. Noelia, quien viajaba en el vagón 8 del convoy siniestrado, relata que en el momento del impacto cerró los ojos con el temor de no volver a abrirlos jamás. Aunque físicamente solo presenta moratones y contusiones, las secuelas emocionales son profundas; recuerda con nitidez las imágenes de los pasajeros heridos y el pánico generalizado en los instantes posteriores al choque, asegurando que su salvación ha sido un auténtico "milagro".
00:00Pues nosotros estábamos cada uno en su rollo en el asiento como siempre y yo estaba viendo una serie en el teléfono y de repente notamos como un golpe o como algo que se levantaba, no sé, como que se levantó el tren y ya en cuestión de segundos empezamos a moverse de un lado a otro, para arriba, para abajo y nos miramos, gritamos y eso fue un caos.
00:17Y ya no, yo hice reloj, es que ya no vi más nada y fue de cuestión de segundos. Pues está siendo un poco complicado porque a menudo se te vienen imágenes, se te vienen momentos, es verdad que hablarlo pues como que también lo vas soltando un poco, pero duermes a trompicones, te levantas, también el dolor pues no ayuda y está siendo muy difícil porque piensas también en todo lo que se está viendo y ves las noticias y te recuerdas ahí y piensas en que cerraste el ojo y no sabías si lo iba a volver a abrir,
00:45y fue algo, yo he vuelto a nacer y trato de aferrarme a eso para tirar para adelante.
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