La geopolítica en el hemisferio occidental ha dado un giro radical tras la reciente cumbre en la Casa Blanca. La líder opositora María Corina Machado ha comparecido ante los medios para desgranar los detalles de la nueva hoja de ruta para el país caribeño, asegurando que "Venezuela será libre, lo vamos a lograr con la ayuda del presidente Trump y del pueblo estadounidense". Según la dirigente, el país ya ha iniciado "una verdadera transición hacia la democracia" bajo la tutela directa de Washington. Uno de los puntos más reveladores de las declaraciones de Machado es la naturaleza del actual Gobierno provisional en Caracas. Según la líder democrática, la actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, no actúa de forma autónoma, sino que el presidente Donald Trump es quien da las "órdenes". Machado sostiene que este cambio de actitud se debe al miedo provocado por la reciente incursión militar que acabó con la detención de Nicolás Maduro. "Delcy tiene terror al presidente Trump", afirmó Machado, argumentando que este temor es una pieza clave para lograr "una transición ordenada, en la que ellos (los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez) están haciendo el trabajo sucio. El resultado de una transición estable va ser una Venezuela orgullosa que será el mejor aliado que tendrá Estados Unidos en el hemisferio". Para la opositora, la actual mandataria "no está cómoda. Ella está cumpliendo órdenes porque al final si algo demostró el 3 de enero es que tenía que haber una amenaza real". La transición no solo se juega en los despachos presidenciales, sino también en el terreno de la inteligencia. Machado se mostró favorable a la reciente reunión entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y Rodríguez para "mejorar las relaciones de trabajo". A su juicio, la dirigente chavista "sin duda tiene información que le debe ser de altísimo valor al director de la CIA". A pesar de haber entregado su medalla del Premio Nobel de la Paz a Trump como gesto de cercanía, Machado reconoce que el enfoque estadounidense es marcadamente pragmático. Mientras ella insiste en desmantelar el aparato represivo y liberar a los presos políticos, la Casa Blanca mantiene su brújula orientada hacia la estabilidad y el control del petróleo. Esta nueva realidad quedó patente con la llegada al aeropuerto de Caracas del primer vuelo de deportación con 231 venezolanos tras la intervención militar. Machado ha querido desmarcarse de cualquier lectura personalista sobre quién ostenta el favor de Washington, subrayando que la lucha trasciende los nombres propios. "Esto no tiene nada que ver con una tensión o una decisión [del presidente Trump] entre Delcy Rodríguez o yo. Esto es acerca de un cártel y de la justicia", sentenció. Por su parte, el presidente Trump ha confirmado que mantendrá las líneas de comunicación abiertas con Machado, afirmando escuetamente ante la prensa: "Creo que es una mujer, y continuaremos hablando".
00:00Al final, hay algunas cosas que Delsi Rodríguez podrá entregar, obligada, por la fuerza, porque le tiene terror al presidente Trump, ahí no hay ninguna duda.
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