00:00Buenos días, con su permiso vamos a plantear una pregunta sobre la situación extrema a la que
00:05todos nosotros preferiríamos no enfrentarnos nunca. ¿Qué hay que hacer si un ladrón entra
00:10en tu casa? O en la mía, no eludo la responsabilidad. La pregunta es significativa dado que en los
00:15últimos tiempos se repiten los ejemplos de las personas que acaban con la vida de sus
00:20atracadores. Disponer de la vida de otra persona es el dilema más aterrador al que puede enfrentarse
00:26un ser humano, aparte de perder la vida propia, claro. Y nadie puede discutir que la hipótesis
00:31de perder la vida bruscamente acentúa su probabilidad cuando un ladrón asalta tu vivienda. Ni siquiera
00:38efectuamos una distinción moral entre atracador y atracado, entre invasor y residente. Es posible
00:44que la presunta víctima sea peor que el presunto asaltante. También aquí disponemos de ejemplos
00:50recientes. Pero ninguna de estas disquisiciones resuelve el enigma fundamental. Estás en casa
00:56y entra un extraño con intenciones nada pacíficas. La autoridad dice que debes afrontar la situación
01:03con métodos no violentos. ¿Cuál es exactamente?
Comentarios