00:00Me cogía como desarmada, ¿sabes? O sea, me llamaba, ven, acércate. Yo me acercaba, pues, ¿qué sucede? O sea, yo soy tu fisioterapeuta, yo me alarmaba. Y me cogía los senos una vez, me agarró durísimo así por la cabeza y me metió la lengua o sea, y tú no te puedes defender. O sea, yo no me podía defender porque era un abuso hacia mi integridad física, pero ¿qué podía hacer? ¿Sabes? Si lo golpeaba, estaba abotada. O sea, ni siquiera me daba chance de decir, no, si me explico, simplemente lo hacía y ya.
00:28Yo me quedaba como en shock y él decía, no me gusta ese beso. No, tú no me gustas, me das asco. Cosas así, ¿me entiendes? Y aunque suene loco, para mí era un alivio, ¿sabes? Que él me dijera que yo no le gustaba. Uf, o sea, porque obviamente tú como mujer sabes que eso está mal y que lo está haciendo es con una intención de que en algún momento hacerte alguna propuesta indecente y yo no, yo me sentía a salvo de que no me la hiciera, ¿sabes?
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