El colapso estructural y la falta de inversión nacional en el Puente Tancredo Neves transformaron la frontera de Iguazú en un foco de conflicto constante. Entre demoras de tres horas y videos virales de enfrentamientos físicos, los trabajadores del volante denuncian el abandono estatal y una gestión que asfixia el turismo frente al avance de Brasil.
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