Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
En su colaboración en #SeñalInformativa emisión vespertina, Julio Ríos habla sobre Lo que Bad Bunny nos enseñó sobre la tiranía del mérito

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:00La decisión de Bad Bunny de colocar un segundo escenario en sus conciertos en la Ciudad de México
00:18ha puesto en evidencia cómo seguimos atrapados en una lógica de privilegios en la ilusión de
00:24una supuesta meritocracia. Resulta que el puertorriqueño incluyó La Casita, un escenario inspirado en las
00:31viviendas humildes de Puerto Rico junto a la zona general B del estadio, que es más accesible en precio
00:38si la comparamos con la mal llamada VIP, un término muy chocante por cierto. Esto conlleva una poderosa
00:45carga simbólica, aceptar el espectáculo a quienes suelen quedar al margen de la experiencia premium.
00:52No faltaron quienes pusieron el grito en el cielo, reclamaron ante la Profeco, porque durante ciertos
00:58segmentos del concierto van a tener lejos al artista y a sus invitados. Palabras más, palabras menos,
01:05si pagué más, merezco más. Aunque tampoco faltaron insultos clasistas. Reflexionemos un poco. No siempre
01:12quien más obtiene es quien más merece. Lo común es que quien llega más lejos arranca desde una posición
01:18de ventaja, ya sea por su color de piel, género, apellido, escuela donde estudió, que eso también
01:25trae relaciones o contactos. A veces simplemente por haber nacido en el lugar correcto y el momento
01:31adecuado. Claro, esto no niega que existan historias de superación o también casos de privilegiados que
01:37han desperdiciado sus ventajas. Pero como advierte el filósofo y profesor de Harvard, Michael Sandel,
01:43el autor del libro La tiranía del mérito. Al dividir al mundo entre ganadores y perdedores,
01:49la meritocracia también tiene un lado oscuro. Genera arrogancia entre los exitosos y humillación
01:56hacia quienes se quedan atrás, quienes hasta les echan la culpa a rajatabla de su propio fracaso.
02:03Eso es odioso, dijo este filósofo en una edición de la Filpensamiento, porque hace entender que el éxito
02:10solo mérito y el fracaso supuestamente también. Claro, no soy ingenuo, ir a un concierto sigue
02:17siendo un privilegio y tampoco Bad Bunny es el primer artista que tiene dos escenarios. Pero
02:24esto es un intento simbólico de alterar estas fórmulas del sistema de privilegios, democratizar
02:29su show. Y es importante reflexionar esos modelos en una época en la cual la educación, la salud y
02:35desgraciadamente también la cultura y el deporte, se han convertido en mercancías que son reguladas
02:41por estas lógicas excluyentes. Así que todo gesto que desafía esta dinámica y defienda que la cultura
02:48no se someta a la tiranía del capital merece ser celebrado. Bien por Bad Bunny.
02:54Señal Directar
Comentarios

Recomendada