00:00Cuando llegamos hasta la casa de Froilán, ella nos estaba esperando con una jarra de agua y una
00:09guampa de cerro porteño en la mesa. Desde que empezó a hablar, permaneció con una sonrisa por
00:14tener la oportunidad de contar su historia.
00:30A poco la construcción. Siempre lo tuviste. Siempre trabajo con dos pastillas, dos pastillas, pan de
00:36cada día o del jueves. Hasta ahora, gracias al señor. Cuando tú trabajas, nunca en mi vida andaba
00:44aquí. Diez años de trabajo. Nunca me apoyas del día. Eso es lo que más te gusta, que puedes
00:51trabajar de mañana y puedes salir a la tarde, tomar un té de acá en tu frente. Y claro, nunca andaba
00:58recuella trabajo del día. Después de la conversación inicial, amablemente
01:03Froilán nos invitó a pasar para conocer la parte interior de su hogar. Nos mostró la
01:07sala, el comedor y la cocina, que disponen de todos los muebles y utensilios básicos, algo
01:12que el propio Froilán afirma jamás haber pensado tener.
01:28Para Froilán siempre lo más importante fue su familia. Actualmente vive con su pareja
01:36y sus dos hijos, Olga Monserrat y Bruno Gael, cuyos dormitorios también están acondicionados.
01:42Además de ser considerado un héroe por su valentía, a Froilán también le caracteriza
01:57su conciencia sobre las condiciones en las que la mayoría de los paraguayos viven. Por
02:01tanto, no deja pasar la oportunidad para dar un mensaje de unidad.
02:05A mí me parece que a mi vida me parece que me uní, a mí me cambié de país porque
02:11me merecemos tener algo más mejor.
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