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VALLE SALVAJE CAPÍTULO 307: Victoria la HUMILLA en SU CARA y Matilde se LANZA sobre ELLA!
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00:00punto de presenciar les romperá el corazón en mil pedazos, porque cuando creíamos que Luisa
00:04estaba mejorando, cuando pensábamos que finalmente había esperanza, el destino vuelve a golpear con
00:10una crueldad que nos dejará sin aliento. Este es el momento donde todo cambia, donde las máscaras
00:15caen y donde los secretos más oscuros comienzan a salir a la luz. Todo comienza en la habitación
00:20de Bárbara e Irene, donde la tensión entre las dos amigas está a punto de explotar. Es temprano
00:26por la mañana, y Bárbara e Irene están sentadas en la cama, pero el ambiente no podría ser más
00:31incómodo. Bárbara tiene esa expresión que todos conocemos, esa mezcla de decepción y frustración
00:37que aparece cuando alguien que amas te ha defraudado profundamente. Irene, por su parte, está a la
00:43defensiva, tratando de justificar sus acciones impulsivas del día anterior. Lo conozco, dice
00:49Bárbara con voz cansada, refiriéndose a Leonardo, y debe sentirse muy incómodo. Irene levanta la
00:54barbilla con cierto orgullo herido. Yo también lo conozco, y no por ello le rehuyo. Bárbara la
01:00mira con una mezcla de incredulidad y frustración. Irene, quizá te precipitaste. Fuiste tú la que me
01:06dijiste que hablara con él de mis sentimientos, protesta Irene, y hay algo desesperado en su voz,
01:12como si estuviera tratando de transferir la culpa de sus propias decisiones impulsivas.
01:16Te convencí para que hablaras, corrige Bárbara con firmeza, no para que lo besaras. El silencio que
01:21sigue es ensordecedor. Irene baja la mirada, y por un momento parece que va a admitir su error.
01:27Pero entonces, dice algo que hace que Bárbara se estremezca. No sé, supongo que también lo hice
01:32para que no dudara de mí. Dios mío. ¿Pueden creer lo que acaba de decir Irene? Besó a Leonardo no por
01:39amor, sino por desesperación. Por miedo a que él dudara de sus sentimientos, Bárbara se levanta de
01:45la cama, visiblemente incómoda. Intenta actuar con naturalidad, alisando su vestido, acomodando su
01:51cabello, pero no puede ocultar la molestia que siente por la actitud impulsiva de su amiga. Y
01:56es que Bárbara sabe algo que Irene parece no entender. El amor no se puede forzar. No puedes
02:01besar a alguien esperando que mágicamente se enamore de ti. No puedes manipular los sentimientos de otra
02:07persona con gestos desesperados. Y lo peor de todo es que Irene, en su desesperación, está dispuesta a
02:14todo para asegurar ese matrimonio. Incluso si eso significa destruir la felicidad de otros. Bárbara
02:19sale del cuarto angustiada. Y mientras camina por el pasillo, no puede evitar pensar en todo lo que
02:24ha pasado. Recuerden que Bárbara amaba a Leonardo con todo su corazón. Recuerden que ella creyó que
02:30tendrían un futuro juntos. Y ahora, su mejor amiga, la persona en quien más confiaba, está tratando de
02:37robarle ese amor. No porque lo ame realmente, sino porque necesita ese matrimonio para escapar de su propia
02:43soledad. Mientras tanto, en el pajar, se está gestando una alianza que podría cambiar todo el
02:49equilibrio de poder en Valle Salvaje. Damaso y Mercedes están conversando en secreto, escondidos
02:55entre las balas de heno. La luz del sol se filtra a través de las rendijas de madera, creando un patrón
03:00de sombras que hace que la escena parezca aún más clandestina. Damaso está de pie, claramente agitado,
03:06mientras Mercedes lo escucha con esa expresión calculadora que también conocemos. Los jornaleros,
03:11dice Damaso con frustración evidente. Apenas llevan unos días y ya hay problemas. Mercedes
03:16frunce el seño. ¿Por qué? Dicen que están cansados de tantas idas y venidas, explica Damaso,
03:22pasándose la mano por el cabello en un gesto de desesperación. Temo que se planten y me abandonen,
03:28hartos de tanto viaje. Eso sería terrible, responde Mercedes, y hay genuina preocupación en su voz. Y es
03:34que Mercedes entiende perfectamente lo que está en juego aquí. Si los jornaleros abandonan a Damaso,
03:39él perderá no solo dinero, sino también autoridad. Y sin autoridad, sin poder económico, ¿qué le
03:46queda? Victoria lo destruiría en cuestión de días. José Luis lo echaría del valle sin pensarlo dos
03:51veces. Todo el plan que han estado construyendo, toda esta alianza contra los duques, se vendría
03:57abajo como un castillo de naipes. Damaso sale del pajar aún más inquieto que cuando entró. Camina hacia los
04:03campos, observando a los pocos trabajadores que quedan, y se da cuenta de algo terrible. Está más
04:08vulnerable de lo que jamás ha estado. Por primera vez desde que regresó a Valle Salvaje, siente que
04:14podría perderlo todo. Mercedes se queda sola en el pajar por unos momentos, reflexionando sobre lo que
04:19acaba de escuchar. Y es entonces cuando se hace preguntas que nunca antes se había permitido
04:24hacer. ¿Se está involucrando demasiado con Damaso? ¿Está permitiendo que los sentimientos
04:29nublen su juicio? Porque sí, hay algo entre ellos, algo que va más allá de una simple alianza
04:35política. Hay una conexión, una química, que Mercedes ha estado tratando de ignorar, pero que
04:40se vuelve más evidente con cada encuentro secreto. No, se dice a sí misma en voz alta. Esto es solo
04:47estrategia, solo negocio. Pero incluso mientras lo dice, sabe que está mintiendo. Porque cuando Damaso
04:53la mira, cuando le habla con esa voz suave y esos ojos llenos de promesas, Mercedes siente algo que no ha
04:59sentido en mucho tiempo. Esperanza. Esperanza de que tal vez, solo tal vez, pueda tener algo más que
05:06poder y dinero. Tal vez, pueda tener amor. Decide tomar acción inmediata. Sale del pajar con paso
05:12decidido y busca discretamente a algunos de los empleados más leales de la casa. Les habla en voz
05:18baja. Les promete mejores condiciones. Les asegura que si se quedan con Damaso, serán recompensados
05:24generosamente. Pero sus movimientos no pasan desapercibidos. Hay ojos y oídos en todas partes
05:30en Valle Salvaje. Y los rumores comienzan a circular casi inmediatamente. Mientras tanto,
05:36Damaso, en su ansiedad, comete un error fatal. Se encuentra con uno de los capataces principales y,
05:42sin pensarlo bien, comienza a discutir abiertamente el problema de los jornaleros. Le pregunta qué puede
05:48hacer para retenerlos. Le ofrece más dinero. Prácticamente le suplica que convenza a los demás de quedarse.
05:53Y el capataz, que hasta ese momento respetaba a Damaso, de repente, lo ve como lo que realmente es.
06:00Un hombre desesperado. Un hombre débil. La noticia se esparce como pólvora entre los trabajadores.
06:05El señor Damaso está desesperado. Susurran. Nos necesita más de lo que nosotros lo necesitamos a
06:12él. Y así, sin quererlo, Damaso ha encendido la mecha de lo que podría convertirse en una rebelión
06:18total. En ese momento, en otro rincón de la casa grande, se está desarrollando una conversación
06:24que definirá el destino de dos corazones. Irene ha buscado a Leonardo. Lo ha encontrado solo en
06:29la biblioteca, leyendo, o al menos fingiendo leer, porque es evidente que su mente está en otro lugar.
06:36Cuando ella entra, él levanta la vista con una expresión que es una mezcla de incomodidad y
06:41resignación. Necesitamos hablar, dice Irene con una determinación que sorprende incluso a Leonardo.
06:47Él cierra el libro lentamente, como si estuviera ganando tiempo antes de enfrentar lo inevitable.
06:52Supongo que sí. Irene toma aire profundamente antes de hablar. Y cuando lo hace, las palabras
06:58salen como una cascada, como si las hubiera estado ensayando toda la noche. Le besé porque deseo esa
07:03boda tanto como sus padres. Lo siento mucho, Leonardo. Pero ya no puedo darle la espalda a lo que siento
07:08por usted. Ya no. Por todos los santos. Qué confesión tan devastadora. Irene acaba de admitir
07:15que su beso no fue un acto de amor espontáneo, sino un movimiento calculado para asegurar el
07:21matrimonio. Y Leonardo, pobre Leonardo, la mira con una mezcla de lástima y repulsión. Yo también lo
07:27siento, responde con voz fría. Tan fría que podría congelar el mismo infierno. Pero no puedo decir lo
07:33mismo. Irene siente como cada palabra es una puñalada. Pero no se rinde. La desesperación
07:39la hace insistir. No debería cerrarse. Quizá con la convivencia o con el paso del tiempo pueda
07:44llegar a sentir algo por mí o... Pero Leonardo la interrumpe con una brutalidad que ninguno
07:49esperábamos. No. Eso no va a pasar nunca. El silencio que sigue es demoledor. Irene está ahí,
07:55de pie, con los ojos llenos de lágrimas que se niega a derramar. Mientras Leonardo continúa con el
08:00golpe de gracia. Porque creo que puedo evitar esa boda. Dios mío. ¿Pueden creer lo que acaba de
08:06decir? Leonardo no solo está rechazando a Irene. Está declarando la guerra. Está diciendo abiertamente
08:12que luchará contra el matrimonio. Contra su padre. Contra todos, si es necesario. Y todo,
08:18porque su corazón pertenece a otra persona. A Bárbara. Siempre a Bárbara. Irene queda paralizada.
08:24Humillada hasta lo más profundo de su ser. Se da cuenta en ese momento de que ha cometido el
08:29error más grande de su vida. El beso que dio con la esperanza de acercar a Leonardo solo sirvió para
08:34alejarlo para siempre. Y ahora, no solo ha perdido cualquier posibilidad con él, sino que probablemente
08:41también ha perdido a su mejor amiga. Sale de la biblioteca con las piernas temblorosas y mientras
08:46camina por el pasillo, no puede evitar pensar en las consecuencias de sus acciones. ¿Qué dirá Bárbara
08:51cuando se entere de esta conversación? ¿Qué dirá su padre? ¿Qué dirá Don Hernando? Ha iniciado una guerra
08:56que no está segura de poder ganar. Leonardo, por su parte, se queda solo en la biblioteca por unos
09:02momentos más. Luego, con una determinación que no ha sentido en mucho tiempo, se levanta y va
09:07directamente a buscar a su padre. Es hora de enfrentar al tirano. Es hora de luchar por su
09:12felicidad. Mientras tanto, desde una ventana de la casa grande, Victoria observa algo que la llena de
09:18rabia. Victoria está parada junto a la ventana, con las cortinas ligeramente apartadas, observando
09:23cómo Mercedes y Damaso conversan en el patio exterior. No puede escuchar lo que dicen, pero
09:29puede ver sus sonrisas. Puede ver la complicidad en sus gestos. Puede ver cómo Mercedes toca
09:34ligeramente el brazo de Damaso en un gesto que podría parecer casual, pero que Victoria sabe que
09:40es mucho más que eso. ¿Os creéis muy listos? murmura Victoria con veneno en la voz. Pero no vais a poder
09:46conmigo. Y mientras sigue observando, escucha fragmentos de la conversación cuando el viento lleva
09:52las voces hacia la ventana. Damaso está diciendo, he de reconocer que me ha satisfecho mucho su
09:57solución. ¿Su solución? ¿Qué solución? Victoria siente cómo la paranoia se apodera de ella. ¿Qué
10:03han estado tramando Mercedes y Damaso? ¿Qué plan han elaborado a sus espaldas? La rabia la consume
10:08de tal manera que tiene que apartarse de la ventana antes de hacer algo de lo que pueda arrepentirse.
10:13Entra en la casa con pasos furiosos y lo primero que hace es ir directamente a su gabinete. Una vez ahí,
10:18cierra la puerta con fuerza y comienza a destruir todo lo que encuentra a su paso. Lanza un jarrón
10:24contra la pared, rompe papeles, tira libros al suelo. Es un ataque de furia como no ha tenido en
10:30mucho tiempo. No lo permitiré, grita al vacío. No permitiré que me quiten lo que es mío. Pero
10:36incluso mientras grita, mientras destruye, sabe que está perdiendo el control. Mercedes y Damaso se
10:42están volviendo más fuertes cada día, mientras que ella se está volviendo más débil. José Luis
10:48ya no confía en ella como antes. Sus hijos están muertos o alejados. Isabel ha huido. Úrsula está
10:54en prisión. Está sola, completamente sola. Y eso la aterroriza más de lo que jamás admitiría. Se
11:00sienta en su sillón, respirando pesadamente, y comienza a planear. Necesita separarlos. Necesita
11:06destruir esa alianza antes de que se vuelva demasiado fuerte. Y para eso, necesita actuar
11:11rápidamente, sin pensar en las consecuencias. El problema es que cuando Victoria actúa por impulso,
11:16cuando deja que la rabia guíe sus acciones, comete errores. Errores que podrían costarle
11:21todo. La noche cae sobre Valle Salvaje. Y en la casa grande, otra conversación importante está
11:28teniendo lugar. Irene está sentada en una poltrona en el salón principal. Y Francisco acaba de entrar
11:33con una bandeja de té. La joven señorita está claramente perturbada. Y Francisco, que siempre ha sido
11:39observador, lo nota inmediatamente. ¿Se encuentra bien, señorita Irene? Pregunta con genuina preocupación.
11:46Irene lo mira, y por un momento, parece que va a confiar en él. Pero luego, recuerda su posición.
11:52Recuerda que Francisco es solo un criado, y se recompone. Estoy bien, Francisco. Pero hay algo
11:58que necesito decirte. Francisco deja la bandeja, y se acerca respetuosamente. Dígame, señorita.
12:04Adviértele a Pepa que tenga mucho cuidado cuando venga a Palacio. Francisco frunce el seño,
12:09confundido. Ya lo tienes, señorita. Pepa siempre es muy cuidadosa. Que lo tenga más,
12:15insiste Irene con una urgencia que alarma a Francisco. La duquesa está muy revuelta últimamente,
12:20y no creo que le guste verla por aquí. ¡Qué advertencia tan ominosa! Irene sabe algo que nosotros
12:25apenas estamos empezando a entender. Victoria está perdiendo el control. Y cuando Victoria pierde el
12:31control, cualquiera puede convertirse en su víctima. Y Pepa, pobre Pepa, que solo está
12:36tratando de ayudar, podría ser el próximo blanco de la ira de la duquesa. Francisco toma la advertencia
12:42muy en serio. Entendido, señorita. Me aseguraré de que Pepa sea extremadamente cuidadosa. Sale del
12:48salón con el corazón acelerado. Encuentra a Pepa en el corredor de servicio, organizando algunos
12:53suministros de cocina. Se acerca a ella tratando de parecer casual. Pero Pepa inmediatamente nota que
12:58algo está mal. Francisco, ¿qué pasa? Tienes esa cara que pones cuando algo te preocupa. Francisco
13:04mira alrededor para asegurarse de que nadie los escuche. Pepa, necesito que seas muy cuidadosa
13:10cuando vengas a la casa grande. Más cuidadosa de lo normal. ¿Por qué? Pregunta Pepa con el ceño
13:15fruncido. ¿Ha pasado algo? La señorita Irene me ha advertido que la duquesa está... revuelta. Esa fue la
13:22palabra que usó. Revuelta. Pepa siente un escalofrío recorrer su espalda. Todos en Valle Salvaje saben lo
13:28que significa cuando Victoria está... revuelta. Significa peligro. Significa que alguien va a
13:34sufrir. Y considerando todo lo que está pasando con Luisa, Pepa tiene razones de sobra para estar
13:39preocupada. Gracias por advertirme, dice Pepa en voz baja. Tendré cuidado. Pero incluso mientras lo
13:45dice, ambos saben que tener cuidado puede no ser suficiente. Cuando Victoria decide que alguien es
13:51su enemigo, no hay cantidad de cuidado que pueda proteger a esa persona. Y Pepa, siendo la hermana de
13:57Luisa, ya tiene una Diana pintada en la espalda. En ese momento, en el gabinete principal, se está
14:03desarrollando una confrontación que todos veíamos venir. Victoria está sentada en su sillón favorito,
14:09fingiendo leer unos documentos, cuando Alejo entra sin llamar. Hay algo en su postura, en la manera en
14:15que camina, que le dice a Victoria que esta no será una conversación agradable. Alejo dice con esa voz
14:20falsamente dulce que usa cuando quiere manipular a alguien. ¡Qué sorpresa verte por aquí! Alejo no
14:26pierde tiempo con cortesías. Va directo al grano. He venido a hablar sobre Luisa. Victoria suspira
14:31dramáticamente, llevándose una mano al pecho en un gesto teatral. ¡Oh, qué desdicha tan grande! Esa
14:37pobre muchacha sufriendo en... ¿Podría dejarlo ya? Interrumpe Alejo con brusquedad. Victoria lo mira
14:43con fingida sorpresa. ¿A qué viene esto? Eso mismo digo yo, responde Alejo con una sonrisa amarga. ¿A qué
14:50viene esta pantomima de preocuparse por Luisa? Victoria intenta mantener su fachada. Pero,
14:55Alejo, yo... ¿Usted no la soporta? La corta Alejo con firmeza. Nunca la soportó. ¡Bum! ¡Ahí está!
15:03Alejo finalmente le está diciendo a Victoria exactamente lo que piensa de ella. Y pueden
15:07ver en el rostro de Victoria como cada palabra la golpea como una bofetada. Nadie le habla así a
15:12Victoria Salcedo. Nadie se atreve a confrontarla tan directamente. Pero Alejo ya no tiene nada que
15:18perder. El amor de su vida está muriendo en una celda. Y él sabe que Victoria es parcialmente
15:23responsable. Siempre la vio como una amenaza. Continúa Alejo. Y su voz se vuelve más dura con
15:29cada palabra. Una simple criada que se atrevió a enamorar a su sobrino. ¿Cómo se atrevió? ¿Verdad?
15:36Una don nadie queriendo formar parte de la ilustre familia Galvez de Aguirre. Victoria se levanta de su
15:41sillón. Indignada. ¿Cómo te atreves a hablarme así? Me atrevo porque ya no me importa. Responde Alejo,
15:48sin retroceder ni un centímetro. Me atrevo porque mientras usted está aquí, cómoda en su casa
15:54robada, la mujer que amo está muriendo por crímenes que no cometió. Me atrevo porque alguien
15:59tiene que decirle la verdad a la cara. Usted es un monstruo, Victoria. Un monstruo que destruye todo
16:05lo que toca. El silencio que sigue es eléctrico. Victoria está ahí, de pie, temblando de rabia,
16:12mientras Alejo la mira con desprecio absoluto. Por primera vez en mucho tiempo, Victoria no sabe qué
16:17decir. No tiene una manipulación preparada. No tiene una mentira lista. Solo puede quedarse ahí,
16:23expuesta en toda su maldad. Alejo sale del gabinete sin decir otra palabra, dejando a Victoria sola con
16:29su furia. Y ella, en su soledad, comienza a planear su venganza. Porque nadie, absolutamente nadie,
16:36humilla a Victoria Salcedo y sale impune. Alejo acaba de declararse su enemigo. Y Victoria sabe
16:41exactamente cómo destruir a sus enemigos, a través de las personas que aman. Su primera víctima será
16:47Matilde. Después, Mercedes. Y si es necesario, incluso Peppa. Todos pagarán por la insolencia
16:53de Alejo. Todos sufrirán hasta que él se arrodille ante ella y les suplique perdón.
16:58Mientras tanto, en la habitación de Adriana, se está viviendo un momento de pura desesperación.
17:03Adriana está sentada en su cama, llorando desconsoladamente. Las lágrimas corren por sus
17:08mejillas sin parar. Y su cuerpo entero tiembla con cada sollozo. Rafael está a su lado, abrazándola,
17:15tratando de consolarla. Pero es evidente que él también está al borde del colapso emocional.
17:20No puedo, solloza Adriana. No puedo seguir guardando este secreto. Me está matando por dentro.
17:26Lo sé, mi amor, murmura Rafael acariciando su cabello. Lo sé. Parece una muerte en vida,
17:32continúa Adriana entre lágrimas. Luisa está ahí, consumiéndose. Y yo no puedo hacer nada. Nada,
17:39si no queremos que todo esto empeore, no podemos contarle nada ni a tu hermano Alejo ni a Pepa.
17:44Rafael se aparta ligeramente para mirarla a los ojos. Pero, ¿por qué no? Tienen derecho a saber.
17:50¿Por qué Luisa no quiere preocuparle? Responde Adriana, limpiándose las lágrimas con el dorso
17:55de la mano. Lo pidió específicamente. No quiere que sufran más de lo necesario. Y aquí está el
18:00dilema moral, que está destrozando a Adriana. Por un lado, quiere respetar los deseos de su amiga
18:05moribund. Por otro lado, sabe que Alejo y Pepa tienen derecho a saber la verdad sobre el estado
18:11de Luisa. ¿Qué es lo correcto? ¿Mentir para proteger o decir la verdad aunque duela? Rafael
18:17percibe el terror en los ojos de Adriana y se da cuenta de algo que lo golpea como un martillo.
18:22Luisa está mucho peor de lo que él pensaba. No está simplemente enferma. Está muriendo. Realmente
18:28muriendo. Adriana, dice con voz temblorosa. ¿Cuán mal está Luisa realmente? Adriana lo mira con ojos
18:35llenos de dolor. Está, está muy mal, Rafael. El médico dijo, dijo que es un milagro que siga con
18:42vida. Cada día que pasa sin el tratamiento adecuado, cada hora en esa celda fría y húmeda,
18:47la acerca más a... No puede terminar la frase. No puede pronunciar la palabra, muerte. Pero no hace
18:54falta. Rafael entiende perfectamente. El peso de este secreto comienza a torturar a Rafael también.
19:00¿Cómo puede mirar a su hermano a los ojos sabiendo que la mujer que ama está muriendo? ¿Cómo puede
19:06actuar como si todo estuviera bien cuando nada está bien? Tenemos que hacer algo, dice Rafael con
19:11desesperación. No podemos simplemente quedarnos aquí esperando a que... ¿Qué podemos hacer? Interrumpe
19:17Adriana. Tu padre ya la liberó, pero el daño está hecho. Su cuerpo está demasiado débil. Los médicos han
19:23hecho todo lo posible, pero se derrumba nuevamente en llanto y Rafael la abraza con fuerza. Ambos están
19:30atrapados en una pesadilla de la que no pueden despertar. Y lo peor es que saben que esto es
19:35solo el principio. Cuando Alejo descubra la verdad, cuando se dé cuenta de que le ocultaron el estado
19:40real de Luisa, su furia no tendrá límites. En ese preciso momento, como si el destino lo hubiera
19:46orquestado, Rafael se encuentra con Alejo en el pasillo. Los dos hermanos se miran y hay algo en la
19:52expresión de Rafael e inmediatamente pone a Alejo en alerta. Rafael tiene esa mirada. Esa mirada
19:58culpable que no puede ocultar. Esa mirada que grita que está guardando un secreto. Rafael, dice Alejo
20:04con voz tensa. ¿Necesito preguntarte algo? Rafael traga saliva, sabiendo lo que viene. Dime, si ha
20:11sucedido algo con Luisa, te ruego que me lo cuentes. El silencio de Rafael es ensordecedor. Abre la boca
20:17como si fuera a hablar, pero ninguna palabra sale. Su mente está en guerra consigo misma. Una parte
20:22quiere contarle todo a su hermano. Quiere liberarse del peso de este terrible secreto. Pero otra parte
20:28recuerda la promesa que le hizo a Adriana. Recuerda los deseos de Luisa. Rafael, insiste Alejo, y ahora
20:35hay desesperación en su voz. Por favor, soy tu hermano. Si algo le ha pasado a Luisa, necesito
20:41saberlo. Rafael casi se derrumba bajo la presión. Puede sentir las palabras tratando de escapar de su boca.
20:46Puede sentir la verdad luchando por salir. Pero al final, solo logra murmurar. Luisa,
20:52Luisa, está. ¿Está qué? Pregunta Alejo agarrándolo por los hombros. Rafael, habla. Pero Rafael no puede.
21:00Se suelta del agarre de su hermano y sale corriendo, dejando a Alejo solo en el pasillo. Y Alejo, en ese
21:06momento, lo sabe. Sabe con una certeza aterradora que algo terrible le ha pasado a Luisa. La angustia en
21:13los ojos de Rafael, su incapacidad para hablar, su huida. Todo le dice que Luisa está mucho peor de
21:19lo que le han dicho. Sin pensarlo dos veces, Alejo toma una decisión. No va a esperar más. No va a
21:26seguir dependiendo de las medias verdades y los silencios de su familia. Va a ir a ver a Luisa
21:30ahora mismo, solo, sin avisar a nadie. Y si alguien trata de detenerlo, que Dios los ayude. Sale de la
21:37casa grande como una exhalación. Monta su caballo y galopa hacia la sede de la Santa Hermandad, como
21:43si el mismo diablo lo persiguiera. El viento golpea su rostro, pero él no lo siente. La lluvia comienza
21:49a caer, pero él no se detiene. Solo puede pensar en Luisa, en llegar a ella antes de que sea demasiado
21:55tarde. Mientras tanto, en el despacho de la casa grande, Victoria está torturando a otro inocente.
22:01Atanasio está de pie frente al escritorio de Victoria, con ojeras profundas y las manos
22:06temblando ligeramente. Ha pasado toda la noche trabajando en ese maldito inventario que Victoria
22:11le exigió, y aún no ha terminado. Sus ojos están rojos por la falta de sueño. Su ropa está arrugada,
22:18y es evidente que está al borde del colapso. Llevo la noche sin dormir para terminar ese inventario,
22:24dice con voz ronca. Victoria lo mira con frialdad, sin un ápice de compasión. ¿Lo tendrá a última hora
22:30del día? Atanasio duda antes de responder, porque sabe que cualquier cosa que diga será usada en su
22:36contra. No lo sé, doña Victoria. ¿No lo sabe? Repite Victoria con voz peligrosa. ¿Le doy un trabajo
22:42simple y me dice que no sabe si puede completarlo? No es un trabajo simple, se atreve a decir Atanasio.
22:48Es un inventario completo de tres casas, con todos sus contenidos, todas sus cuentas, todos sus...
22:55No me interesa escuchar excusas, grita Victoria golpeando el escritorio. Si no puede hacer su
23:00trabajo, quizás deba buscar a alguien que sí pueda. ¿Alguien más? ¿Competente? Atanasio palidece
23:06porque sabe exactamente qué significa eso. Victoria no solo lo despediría a él, también despediría a
23:12Matilde. Y sin trabajo, sin un lugar donde vivir, ¿qué sería de ellos? ¿Cómo sobrevivirían? Lo tendré listo,
23:19dice finalmente. Aunque sabe que es prácticamente imposible. Haré lo que sea necesario. Más le vale,
23:25responde Victoria con una sonrisa cruel. Porque si falla, las consecuencias serán desagradables para
23:31usted y para ciertas personas cercanas a usted. La amenaza no podría ser más clara. Victoria sabe
23:37sobre su relación con Matilde. Lo ha sabido todo el tiempo y ahora está usando ese conocimiento como un
23:43arma, como una forma de control. Atanasio sale del despacho sintiendo que camina hacia su propia
23:48ejecución. Va directamente a la casa pequeña, donde encuentra a Matilde esperándolo. Ella
23:53inmediatamente nota su estado y corre hacia él. Dios mío, Atanasio, ¿qué te ha pasado? Pareces a punto de
24:00desmayarte. Atanasio se deja caer en una silla, completamente exhausto. Victoria, me está destruyendo
24:06Matilde. Me está exigiendo lo imposible. Matilde se arrodilla frente a él, tomando sus manos entre las
24:12suyas. ¿Qué quieres decir? El inventario que me pidió. Es imposible terminarlo en el tiempo que me dio. Y ella
24:18lo sabe. Lo está haciendo a propósito. ¿Por qué? Pregunta Matilde, aunque en el fondo ya sabe la
24:23respuesta. Para tener una excusa para despedirme. Y cuando lo haga, Atanasio la mira con ojos llenos de
24:29miedo. También te despedirá a ti, sabe lo nuestro Matilde. Lo ha sabido todo el tiempo. Matilde siente
24:36cómo la rabia comienza a hervir en su interior. Victoria ha ido demasiado lejos. No es suficiente con
24:42torturar a Luisa, con manipular a José Luis, con destruir vidas a diestra y siniestra. Ahora quiere
24:47destruir lo único bueno que Matilde tiene en su vida, su amor por Atanasio. Matilde, tú y yo vamos
24:53a dejar pasar este asunto, dice Atanasio con voz derrotada. ¿Dejar pasar? Repite Matilde con
24:59incredulidad. Atanasio, esto es muy injusto. Lo sé, lo sé, responde él con cansancio. Pero sería muy torpe
25:06enfrentarse con Doña Victoria ahora. Tiene todo el poder. Podría destruirnos con un chasquido de
25:12dedos. Pero Matilde no está dispuesta a aceptar eso. Por primera vez en su vida, siente que tiene
25:17algo por lo que vale la pena luchar. Y no va a dejar que Victoria se lo quite sin pelear. No,
25:22dice con firmeza levantándose. No voy a dejar que te haga esto. No voy a dejar que nos haga esto.
25:28Matilde, ¿qué vas a hacer? Pregunta Atanasio con alarma. Voy a enfrentarla, responde Matilde con
25:34determinación. Voy a mirarla a los ojos y decirle exactamente lo que pienso de ella. ¡No! Grita
25:40Atanasio levantándose de un salto. Matilde, no puedes. Será tu ruina. ¿Mi ruina? Se ríe Matilde
25:46con amargura. ¿Qué más puede quitarme? Ya perdí a mi esposo. Ya perdí mi posición. Lo único que me
25:52queda eres tú. Y si voy a perderte de todos modos, al menos quiero decirle a esa bruja lo que realmente
25:58pienso de ella. Y antes de que Atanasio pueda detenerla, Matilde sale de la casa pequeña con paso
26:03decidido. Camina hacia la casa grande con la cabeza en alto, ignorando las miradas curiosas de los
26:09criados que se cruza en el camino. Todos pueden ver que algo está por pasar. Que Matilde está en pie
26:14de guerra. Entra en la casa grande sin anunciarse y va directamente al gabinete de Victoria. Abre la
26:19puerta sin llamar. Y ahí está la duquesa, sentada en su trono de mentiras, con esa expresión de
26:25superioridad que Matilde tanto desprecia. ¿Qué haces tú aquí? Dice Victoria con desdén. ¡Márchate!
26:31Me iré cuando yo quiera. Responde Matilde con una firmeza que sorprende incluso a Victoria.
26:37Victoria se levanta indignada. ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¿Sabes quién soy? Sé exactamente
26:42quién eres. Responde Matilde sin retroceder. Eres una mujer patética que necesita destruir a otros
26:49para sentirse poderosa. Eres una cobarde que se esconde detrás de su título para hacer daño a
26:54personas inocentes. ¡Cállate! Grita Victoria dando un paso hacia Matilde. ¿O qué? Desafía Matilde.
27:00¿Me vas a despedir? ¿Me vas a echar a la calle? Adelante. Hazlo. Pero eso no cambiará lo que eres.
27:07Una mujer vacía, sin amor, sin amigos verdaderos, sin nada más que el poder que robaste y que algún
27:13día perderás. Victoria levanta la mano como si fuera a abofetear a Matilde, pero algo en los ojos
27:19de la joven la detiene. No es miedo lo que ve ahí. Es desprecio. Desprecio puro y absoluto. Y por primera
27:26vez en mucho tiempo, Victoria se siente pequeña. Sal de aquí, dice con voz temblorosa. Sal antes de
27:32que... ¿Antes de que qué? Interrumpe Matilde. ¿Antes de que hagas algo de lo que te arrepientas?
27:38Demasiado tarde, Victoria. Tu vida entera es un arrepentimiento. Cada decisión que has tomado,
27:43cada persona que has lastimado, todo volverá para perseguirte. Y cuando estés sola, completamente sola,
27:50recuerda este momento. Recuerda que tuviste la oportunidad de ser diferente, y elegiste ser un
27:55monstruo. Matilde sale del gabinete con la cabeza en alto, dejando a Victoria temblando de rabia. La
28:01duquesa está tan furiosa que no puede ni hablar. Solo puede quedarse ahí, de pie, sintiendo cómo el
28:07odio la consume por completo. Y es que necesitan entender algo fundamental sobre lo que acaba de
28:12pasar aquí. Por primera vez en la historia de Valle Salvaje, alguien sin poder, sin título, sin apellido
28:18importante, ha enfrentado a Victoria Salcedo, y ha salido con la cabeza en alto. Matilde no es una
28:24duquesa, no es una noble, es simplemente una viuda que trabaja como criada. Y sin embargo, tuvo el valor
28:31que ninguno de los poderosos ha tenido. Cuando Matilde sale del gabinete, su cuerpo entero está
28:36temblando, pero no de miedo, sino de adrenalina pura. Camina por el pasillo, y se encuentra con Eva,
28:42Amadeo y Francisco, que han estado escuchando todo desde afuera. Sus rostros muestran una mezcla de
28:47admiración y terror. ¡Matilde! Susurra Eva con los ojos como platos. ¿Qué has hecho? ¿Te has
28:53enfrentado a la duquesa? Matilde la mira con una sonrisa amarga. He hecho lo que todos deberíamos
28:58haber hecho hace mucho tiempo. Le he dicho la verdad. Francisco da un paso adelante, claramente
29:03preocupado. Pero ahora te despedirá. A ti y a don Atanasio. ¿Qué van a hacer? ¿Sobrevivir? Responde
29:09Matilde con firmeza. Como siempre hemos hecho los que no nacimos en cuna de oro. Sobrevivir y ser felices
29:15a pesar de todo. Mientras tanto, en el gabinete, Victoria está experimentando algo que no ha
29:20sentido en años. Vulnerabilidad. Las palabras de Matilde resuenan en su cabeza como campanas
29:25funerarias. Una mujer vacía, sin amor, sin amigos verdaderos. ¿Es eso en lo que se ha convertido? ¿Es
29:32ese su legado? Se acerca al espejo y se observa detenidamente. Ve a una mujer que alguna vez fue
29:37joven, que alguna vez tuvo sueños, que alguna vez creyó en el amor. ¿Dónde quedó esa mujer? ¿En qué
29:43momento se transformó en este monstruo que todos temen y nadie ama? Por un instante,
29:48solo por un instante, Victoria siente algo parecido al arrepentimiento. Piensa en Gaspar,
29:54su hijo muerto. Piensa en todas las personas que ha lastimado. Piensa en Isabel, que huyó para
30:00escapar de ella. Y por primera vez en mucho tiempo, una lágrima rueda por su mejilla. Pero ese momento
30:06de humanidad dura solo eso. Un momento. Porque Victoria ha ido demasiado lejos para volver atrás. Ha
30:12cometido demasiados crímenes. Ha destruido demasiadas vidas. Si ahora muestra debilidad,
30:17si ahora muestra arrepentimiento, todos sus enemigos la devorarán viva. No, se dice a sí misma
30:24limpiándose la lágrima con violencia. No soy débil. No soy vulnerable. Soy Victoria Salcedo,
30:30duquesa de Valle Salvaje, y haré que todos se arrepientan de haberme desafiado. Sale del gabinete
30:35con renovada determinación y va directamente a buscar a José Luis. Lo encuentra en su despacho,
30:40como siempre, bebiendo y contemplando su propia miseria. José Luis dice con voz fría. Necesitamos
30:46hablar sobre el personal de servicio. Él la mira con ojos cansados. ¿Qué pasa ahora,
30:51Victoria? Matilde y Atanasio están conspirando contra nosotros. Los he visto reuniéndose en
30:56secreto, intercambiando miradas, planeando quién sabe qué. Necesito tu apoyo para despedirlos
31:02inmediatamente. José Luis suspira pesadamente. Victoria, estoy cansado de las conspiraciones.
31:08Estoy cansado de las intrigas. ¿No podemos simplemente vivir en paz? ¡Paz! Se ríe Victoria
31:13con amargura. No hay paz para los que tienen poder, José Luis. Solo hay guerra constante. Y si no luchas,
31:20te devoran. ¿Y si ya estoy cansado de luchar? Pregunta José Luis con voz quebrada. ¿Y si ya no
31:25me importa si me devoran o no? Victoria lo mira con desprecio. Entonces eres más patético de lo que
31:31pensaba. El José Luis que yo conocí, el hombre del que me enamoré, nunca se habría rendido. Ese hombre
31:37murió. Responde José Luis simplemente. Murió cuando permití que mi ambición destruyera a mis hijos.
31:43Murió cuando casi mato a una inocente por orgullo. Victoria siente cómo la rabia la consume. Este
31:49hombre débil, este cascarón vacío, no le sirve de nada. Tendrá que actuar sola, como siempre. Y en
31:54ese momento, Victoria toma una decisión. No va a esperar más. No va a ser sutil. Va a destruir a todos
32:01sus enemigos de una vez por todas. Empezando por Matilde, siguiendo por Mercedes y terminando por
32:06Adriana. Todos van a pagar. Todos van a sufrir. Y cuando termine, Valle Salvaje será suyo y solo
32:13suyo. Mientras todo esto sucede, Alejo finalmente llega a la sede de la Santa Hermandad. Está empapado
32:19por la lluvia, con el cabello pegado a la frente y la ropa chorreando agua. Pero no le importa. Irrumpe en
32:25el edificio como un hombre poseído, gritando el nombre de Luisa. Necesito verla, grita al primer
32:31guardia que encuentra. Necesito ver a Luisa ahora. Señor, no puede entrar así, intenta decir el
32:37guardia. Pero Alejo lo empuja y sigue adelante. Corre por los pasillos que ya conoce tan bien. Es el
32:43laberinto de piedra y humedad que se ha convertido en su pesadilla personal. Puede escuchar a los
32:48guardias corriendo detrás de él, gritándole que se detenga, pero no les hace caso. Solo tiene un
32:53objetivo, llegar a Luisa. Finalmente llega a la celda. El capitán está ahí, aparentemente haciendo
32:59su ronda nocturna. Cuando ve a Alejo, su expresión se vuelve sombría. Don Alejo no debería estar aquí
33:05a esta hora. Necesito verla, dice Alejo con voz quebrada. Por favor, necesito ver a Luisa. El capitán
33:12duda por un momento, pero algo en la desesperación de Alejo lo conmueve. Cinco minutos, solo cinco
33:17minutos. Abre la celda y Alejo entra corriendo. Lo que ve, lo destroza completamente. Luisa
33:23está en el suelo, en un rincón de la celda. Echa un ovillo. Está tan delgada que parece
33:28un esqueleto. Su piel tiene un tono grisáceo enfermizo, y su respiración es tan superficial
33:33que apenas se nota. ¡Luisa! Grita Alejo cayendo de rodillas junto a ella. ¡Mi amor! ¡Soy
33:40yo! ¡Soy Alejo! La toca suavemente, tratando de despertarla. Sus manos están heladas. Su piel
33:47está húmeda por la fiebre. Cuando finalmente abre los ojos, Alejo puede ver que están vidriosos,
33:52sin enfoque, como si estuviera mirando a través de él, hacia algo que solo ella puede ver.
33:57Alejo. Susurra con voz tan débil que él apenas puede escucharla.
34:01¿Viniste? Por supuesto que vine. Solloza Alejo tomándola en sus brazos. Siempre vendré
34:06por ti. Pero entonces, sucede lo impensable. Luisa intenta decir algo más, pero las palabras
34:12mueren en sus labios. Sus ojos se vuelven hacia atrás. Su cuerpo se vuelve completamente
34:17laxo y se desvanece en los brazos de Alejo. ¡No! Grita Alejo sacudiéndola suavemente.
34:23¡Luisa! ¡No! ¡Despierta! Por favor, despierta. Pero ella no responde. Su cuerpo está completamente
34:30inmóvil. Y por un momento terrible, Alejo piensa que ha muerto. La abraza contra su pecho,
34:36sollozando sin control, gritando su nombre una y otra vez. El capitán entra corriendo a la
34:41celda. ¿Qué pasó? ¡Se desmayó! Grita Alejo. Necesita ayuda. Necesita un médico ahora. El momento
34:47en que Luisa pierde el conocimiento en los brazos de Alejo es uno de esos instantes que se graban a
34:52fuego en la memoria. El tiempo parece detenerse. El mundo parece desvanecerse. Y solo quedan ellos
34:58dos en ese universo de dolor y desesperación. ¡Luisa! El grito de Alejo es tan desgarrador que hace
35:05eco en toda la prisión. Los prisioneros en las celdas vecinas se despiertan sobresaltados. Algunos
35:11se acercan a los barrotes para ver qué sucede. Y lo que ven los deja sin aliento. Un hombre de la
35:16nobleza, arrodillado en el suelo sucio de una celda, sosteniendo el cuerpo inerte de una mujer
35:21que parece más muerta que viva. Alejo la sacude suavemente, con miedo de lastimarla, pero desesperado
35:27por despertarla. Por favor, mi amor, abre los ojos. No me hagas esto. No ahora. No cuando finalmente
35:34vamos a ser libres. El capitán Escobedo entra corriendo a la celda, seguido por dos guardias.
35:39Cuando ve la escena, su rostro palidece. Conoce esa mirada. Conoce ese color de piel. Conoce
35:45esa quietud. Ha visto demasiados prisioneros morir en estas celdas como para no reconocer
35:49las señales. ¡Traigan agua! Ordena a uno de los guardias. Y llamen al médico de la prisión. ¡Rápido!
35:56Pero Alejo no escucha nada de esto. Está perdido en su propio mundo de dolor. Abraza a Luisa contra
36:02su pecho. Meciéndola como si fuera una niña. Susurrándole palabras de amor al oído.
36:07¿Recuerdas cuando nos conocimos? Le dice con voz quebrada. Fue en la cocina de la casa grande.
36:12Estabas cantando mientras preparabas el pan. Tu voz era como la de un ángel. Y cuando me miraste,
36:18cuando me sonreíste por primera vez, supe que mi vida nunca volvería a ser la misma. Las lágrimas
36:23corren por sus mejillas sin control. No le importa que los guardias lo vean llorar. No le importa su
36:29dignidad, su orgullo, su apellido. Nada de eso importa si Luisa no está con él. Tenemos tantos
36:36planes. ¿Recuerdas? Íbamos a casarnos en primavera, cuando los campos están llenos de flores. Íbamos a
36:42tener más hijos, hermanos para Evaristo. Íbamos a envejecer juntos, sentados en el porche,
36:48viendo crecer a nuestros nietos. El médico de la prisión llega finalmente. Es un hombre mayor,
36:53con aspecto de haber visto demasiado sufrimiento. Se arrodilla junto a Alejo y examina a Luisa
36:57rápidamente. Está viva, dice. Y Alejo siente como si le devolvieran el alma al cuerpo. Pero
37:03apenas. Su pulso es muy débil. Tiene fiebre alta. Y por el aspecto de sus pulmones, diría que tiene
37:09neumonía avanzada. ¿Puede salvarla? Pregunta Alejo con desesperación. El médico duda. Aquí,
37:15en estas condiciones, es imposible. El frío y la humedad de la celda solo empeorarán su condición.
37:21Si quiere que tenga alguna oportunidad, necesita sacarla de aquí inmediatamente. Alejo mira al
37:26capitán con ojos suplicantes. Por favor, se lo ruego. Déjeme llevarla. Asumo toda la
37:32responsabilidad. El capitán Escobedo se encuentra en una encrucijada. Por un lado, Luisa es una
37:37prisionera acusada de robos acrílego. Por otro lado, es evidente que está muriendo y él no quiere
37:43otra muerte en su prisión. Ya ha habido demasiadas. Y cada una mancha su expediente, su conciencia.
37:49Mientras el capitán delibera, algo extraordinario sucede. Uno de los prisioneros en una celda cercana,
37:54un viejo que lleva años encerrado, se acerca a los barrotes y habla. Capitán, dice con voz
38:00ronca. Esa mujer es inocente. Todos aquí lo sabemos. La hemos visto rezar cada noche. La
38:06hemos escuchado llorar por su hijo. Una ladrona sacrílega no haría eso. Otro prisionero se une.
38:11Es verdad. Ella no merece morir aquí. Y entonces, uno a uno, los prisioneros comienzan a hablar.
38:18Hombres endurecidos por el crimen y el castigo alzan sus voces en defensa de Luisa. Es un momento
38:23surreal, casi milagroso. Ver a estos hombres olvidados por la sociedad, mostrar más compasión
38:29que todos los nobles de Valle Salvaje juntos. El capitán toma su decisión. Don Alejo, bajo
38:35mi autoridad, libero a Luisa San Juan bajo su custodia personal. Será su responsabilidad asegurarse
38:41de que se presente ante la justicia cuando se recupere. Alejo no pierde ni un segundo. Toma
38:46a Luisa en sus brazos, sorprendido nuevamente por lo poco que pesa, y sale de la celda. Mientras
38:52atraviesa el pasillo de la prisión, los prisioneros golpean los barrotes en señal de respeto y
38:57solidaridad. Es una despedida extraña, pero conmovedora. Como si todos supieran que están
39:02presenciando un amor que trasciende las barreras de clase y condición. El capitán se acerca y revisa
39:08el pulso de Luisa. Es débil, apenas perceptible, pero está ahí. Está viva, pero apenas. Necesitamos
39:14sacarla de aquí inmediatamente. ¿Sacarla? Repite Alejo con esperanza.
39:19Sí, dice el capitán tomando una decisión ejecutiva. No puedo tener otra muerte en mi
39:24prisión. Y esta mujer claramente está al borde. Voy a liberarla bajo su custodia, don Alejo. Pero
39:30será su responsabilidad. Alejo no puede creer lo que está escuchando. ¿La está liberando? La estoy
39:35liberando, confirma el capitán. Pero necesita atención médica inmediata o no sobrevivirá a la
39:41noche. Alejo no pierde ni un segundo. Toma a Luisa en sus brazos, sorprendido y horrorizado por lo poco
39:47que pesa. Es como cargar a un niño, no a una mujer adulta. Sale de la celda corriendo, con el capitán y
39:53los guardias abriéndole paso. ¡Traigan un carruaje! Grita el capitán a sus hombres. ¡Rápido! Mientras esperan
39:59el carruaje, Alejo sostiene a Luisa contra su pecho, tratando de darle calor con su propio cuerpo.
40:05Puede sentir cada hueso a través de su piel. Puede escuchar el silbido de sus pulmones luchando por
40:10cada respiración. ¡Resiste, mi amor! Susurra en su oído. ¡Ya casi estamos en casa! ¡Ya casi estás a
40:17salvo! El carruaje llega y, con extremo cuidado, colocan a Luisa dentro. Alejo sube con ella, sin
40:23soltarla ni por un momento. El capitán da instrucciones al conductor de ir lo más rápido
40:29posible a Valle Salvaje. Durante el viaje, Alejo no deja de hablarle a Luisa, aunque ella está
40:34inconsciente. Le cuenta sobre su hijo, sobre el futuro que tendrán juntos, sobre todos los sueños
40:40que cumplirán cuando ella se recupere. Pero en el fondo de su corazón, hay un miedo terrible,
40:45el miedo de que sea demasiado tarde. El carruaje atraviesa la noche tormentosa a toda velocidad,
40:51y Alejo reza como nunca ha rezado en su vida. Reza a todos los santos, a todos los dioses,
40:56a cualquier poder superior que pueda estar escuchando. Promete cualquier cosa, daría cualquier
41:02cosa, con tal de que Luisa sobreviva. Finalmente, después de lo que parece una eternidad, el carruaje
41:09llega a Valle Salvaje. Pero en lugar de ir a la casa grande, Alejo ordena que vayan directamente a
41:14la casa pequeña. Es ahí donde Luisa se sentirá más segura, más protegida. Mercedes está despierta,
41:21como si hubiera estado esperando. Cuando ve llegar el carruaje, sale corriendo bajo la lluvia.
41:25Dios mío, exclama cuando ve el estado de Luisa. Rápido, tráiganla adentro. Entre todos,
41:32llevan a Luisa a la mejor habitación de la casa. Mercedes ya tiene todo preparado. Mantas calientes,
41:37agua caliente, medicinas. Es como si hubiera sabido que esto iba a pasar. ¿Cómo supiste?
41:43Pregunta Alejo mientras colocan a Luisa en la cama. Adriana me envió un mensaje. Responde Mercedes.
41:48Me dijo que estuviera preparada por si acaso. Parece que sabía más de lo que nos dijo. Alejo siente una
41:54mezcla de gratitud y rabia. Gratitud, porque al menos alguien estaba preparado. Rabia, porque le
42:00ocultaron la verdad sobre el estado de Luisa. El médico llega poco después. Es el mismo que la
42:05trató antes. Y cuando ve a Luisa, su expresión se vuelve muy grave. Está peor que la última vez,
42:11dice sin rodeos. Mucho peor. ¿Puede salvarla? Pregunta Alejo con desesperación. El médico duda antes de
42:18responder. Voy a hacer todo lo que esté en mi poder. Pero debo ser honesto con usted, don Alejo. Está
42:24muy débil. Su cuerpo ha sufrido demasiado. Si sobrevive esta noche, será un milagro. Alejo
42:29siente cómo el mundo se derrumba a su alrededor. No, no puede morir. No después de todo lo que
42:35hemos pasado. Lo siento, dice el médico con genuina compasión. Pero debe prepararse para
42:40lo peor. El médico comienza a trabajar, administrando medicinas, tratando de bajar la
42:45fiebre, haciendo todo lo posible para estabilizar a Luisa. Alejo no se separa de su lado ni por un
42:50momento. Se sienta en la cama, sostiene su mano, le habla constantemente, aunque ella no puede
42:56escucharlo. Mientras tanto, la noticia de que Luisa ha sido liberada y está al borde de la muerte se
43:02extiende rápidamente por Valle Salvaje. Adriana y Rafael llegan corriendo, seguidos por Pepa,
43:07que está histérica. ¿Dónde está mi hermana? Grita Pepa. Necesito ver a mi hermana. La dejan entrar a la
43:13habitación y cuando ve a Luisa, se derrumba. No, Luisa, no, no puedes dejarme. Es una escena
43:20desgarradora. Pepa abraza a su hermana inconsciente, sollozando sin control, mientras Alejo las mira con
43:26el corazón roto. Adriana está en un rincón, llorando en silencio, sintiéndose culpable por
43:31no haber actuado antes. Rafael se acerca a su hermano. Alejo, lo siento tanto. Debí haberte dicho no. Lo
43:39interrumpe Alejo sin mirarlo. No quiero escuchar disculpas ahora. Solo quiero que Luisa sobreviva.
43:45Las horas pasan lentamente. El médico trabaja sin descanso, pero el estado de Luisa no mejora. Su
43:51fiebre sigue alta. Su respiración sigue siendo superficial. Y varias veces parece que va a dejar
43:56de respirar por completo. En un momento particularmente crítico, el pequeño Evaristo es traído a la
44:02habitación. El niño, sintiendo que algo terrible está pasando, llora desconsoladamente. ¡Mamá!
44:08Grita extendiendo sus bracitos hacia Luisa. ¡Quiero a mamá! Alejo toma al niño y lo acerca a Luisa.
44:15Mira, Evaristo. Mamá está aquí. Está durmiendo, pero está aquí. El niño toca suavemente el rostro
44:21de su madre. ¡Mamá, despierta! Por favor, despierta. Y entonces sucede algo extraordinario. Los párpados de
44:28Luisa tiemblan ligeramente. Es un movimiento casi imperceptible, pero Alejo lo ve. ¡Luisa! Grita.
44:33Luisa, ¿puedes escucharnos? ¿Tu hijo te necesita? Evaristo te necesita. Luisa abre los ojos muy
44:40lentamente. Están nublados, confusos, pero están abiertos. Cuando ve a su hijo, una lágrima rueda
44:46por su mejilla. Mi bebé susurra con voz casi inaudible. ¡Mamá! Grita Evaristo con alegría. Es un
44:52momento de esperanza en medio de la oscuridad. El médico se acerca rápidamente y examina a Luisa.
44:58Es una buena señal, dice. El hecho de que haya respondido al niño significa que todavía está
45:03luchando. Pero entonces añade algo que templa la alegría momentánea. Sin embargo, sigue muy grave.
45:10Las próximas horas serán críticas. Alejo abraza a Luisa y a Evaristo, los tres juntos en la cama,
45:16como la familia que son, como la familia que esperan seguir siendo. Y mientras la noche avanza hacia el
45:22amanecer, todo valle salvaje contiene la respiración, esperando, rezando, por un milagro.
45:28Mientras tanto, en la casa grande, Victoria está en su habitación, mirando por la ventana hacia la
45:33casa pequeña. Puede ver las luces encendidas, puede imaginar el drama que se está desarrollando allí.
45:39Y en lugar de sentir compasión, solo siente satisfacción. Una menos, murmura para sí misma.
45:45Si esa criada muere, será una menos de la que preocuparme. Pero incluso mientras lo dice,
45:51sabe que está equivocada. Si Luisa muere, Alejo nunca lo perdonará. La guerra entre ellos se
45:57volverá aún más brutal. Y Victoria, en su arrogancia, no se da cuenta de que está cavando
46:03su propia tumba. José Luis también está despierto, en su despacho, bebiendo brandy y
46:08reflexionando sobre todo lo que ha pasado. Sabe que es responsable del estado de Luisa. Sabe que si
46:14ella muere, su sangre estará en sus manos. Y por primera vez en mucho tiempo, siente verdadero
46:20remordimiento. ¿Qué he hecho? Se pregunta en voz alta. ¿En qué me he convertido? Pero el
46:26remordimiento llega demasiado tarde. El daño está hecho. Y ahora, todo lo que puede hacer
46:31es esperar y ver si sus acciones resultan en la muerte de una inocente. En la casa pequeña,
46:36el amanecer comienza a filtrarse por las ventanas. Luisa ha sobrevivido la noche, pero apenas. Su
46:42condición sigue siendo crítica. Y el médico advierte que todavía no están fuera de peligro. Ha superado la
46:48primera crisis. ¿Pero habrá más? Su cuerpo está tan débil que cualquier cosa podría provocar una
46:53recaída. Alejo no ha dormido en toda la noche. Está exhausto, pero se niega a dejar el lado de Luisa.
46:59No me iré, dice con firmeza. No me iré hasta que esté completamente recuperada. Peppa también sigue
47:06ahí, sosteniendo la otra mano de su hermana. Entre lágrimas, le canta las canciones que su madre les
47:11cantaba cuando eran niñas, esperando que de alguna manera eso la ayude a sanar. Adriana y Rafael observan
47:17desde la puerta, sintiéndose impotentes. Quieren ayudar, pero no saben cómo. Todo lo que pueden
47:23hacer es estar ahí, ofrecer su apoyo y rezar. Mercedes se acerca a ellos. Deberían descansar,
47:29les dice suavemente. Esto va a ser un proceso largo. No podemos descansar, responde Adriana. No
47:34mientras Luisa esté así. Mercedes asiente comprensivamente. Entonces al menos coman algo.
47:40Necesitan mantener sus fuerzas. Mientras Mercedes se ocupa de los aspectos prácticos,
47:44en la casa grande, Victoria está poniendo en marcha su plan de venganza. Llama a Matilde a
47:49su presencia. Quiero que empaque sus cosas, le dice fríamente. Está despedida. Matilde la mira sin
47:54sorpresa. Lo esperaba. Y dígale a su amigo que él también está despedido. Añade Victoria con una
48:01sonrisa cruel. No quiero verlos a ninguno de los dos en mis propiedades nunca más. Matilde no dice
48:06nada. Simplemente hace una reverencia burlona y sale de la habitación. Sabe que esto no ha terminado.
48:12Victoria puede despedirla, pero no puede quitarle lo que realmente importa. Su amor por Atanasio y su
48:18determinación de ser feliz a pesar de todo. Cuando Matilde le cuenta a Atanasio lo que ha pasado,
48:23él se derrumba. Es mi culpa. Si no hubiera fallado con el inventario, no es tu culpa. Lo interrumpe
48:29Matilde con firmeza. Victoria iba a encontrar cualquier excusa para despedirnos. Esto era inevitable.
48:35¿Y ahora qué hacemos? Pregunta Atanasio con desesperación. ¿A dónde vamos? Matilde lo toma de las
48:40manos y lo mira a los ojos. Vamos a cualquier lugar donde podamos ser felices, donde podamos casarnos y
48:45vivir nuestra vida sin la sombra de Victoria sobre nosotros. Pero no tenemos dinero, señala Atanasio.
48:51No tenemos nada. Tenemos algo más importante, responde Matilde. Nos tenemos el uno al otro y eso
48:57es más de lo que Victoria tendrá nunca. Mientras ellos planean su futuro incierto, en la casa pequeña,
49:02algo extraordinario está sucediendo. Luisa ha vuelto a abrir los ojos y esta vez están más claros,
49:07más enfocados. Alejo susurra. Él inmediatamente se inclina hacia ella. Estoy aquí, mi amor. Estoy
49:13aquí. ¿Dónde? ¿Dónde estoy? Estás en la casa pequeña, le explica Alejo con lágrimas de alivio.
49:20Estás a salvo. Te liberaron. Ya no estás en esa horrible celda. Luisa intenta sonreír,
49:25pero el esfuerzo es demasiado. Pensé, pensé que iba a morir ahí. No, dice Alejo con firmeza. No te voy
49:32a dejar morir. Nunca. El médico se acerca y examina a Luisa nuevamente. Esto es muy alentador,
49:37dice. El hecho de que esté consciente y coherente es una muy buena señal. Creo, creo que lo peor ha
49:43pasado. Un grito de alegría colectivo llena la habitación. Pepa abraza a su hermana con cuidado.
49:49Adriana llora de alivio y Alejo besa la frente de Luisa una y otra vez. Te amo, le susurra. Te amo
49:55tanto y yo te amo a ti, responde Luisa débilmente. Pero incluso en medio de esta alegría, todos saben
50:02que el camino hacia la recuperación será largo y difícil. Luisa está fuera de peligro inmediato,
50:08pero su cuerpo ha sufrido un daño terrible. Necesitará semanas, tal vez meses, para recuperarse
50:14completamente. Y mientras tanto, las consecuencias de todo lo que ha pasado comenzarán a manifestarse.
50:20José Luis tendrá que enfrentar la realidad de lo que casi causa. Victoria tendrá que lidiar con la
50:25rebelión abierta de sus enemigos. Y todos en Valle Salvaje tendrán que decidir de qué lado están en
50:30la guerra que se avecina. Porque sí, queridos espectadores, esto es solo el principio. La
50:36supervivencia de Luisa es una victoria, pero la guerra está lejos de terminar. Victoria no se
50:41detendrá hasta destruir a todos sus enemigos. José Luis tendrá que elegir entre su orgullo y su
50:46humanidad. Y nuestros protagonistas tendrán que luchar con todo lo que tienen para proteger a los que
50:52aman. Y ahí lo tienen. Qué capítulo tan intenso, tan devastador, tan lleno de momentos que nos dejaron
50:59sin aliento. Luisa estuvo al borde de la muerte, literalmente desmayándose en los brazos de Alejo,
51:05en esa celda inmunda. Fue una escena que nos destrozó el corazón. Ver a Alejo sosteniéndola,
51:11gritando su nombre, suplicando por ayuda. Dios mío, fue devastador. Y Victoria, esa mujer despiadada,
51:18no solo torturó a Atanasio con ese inventario imposible, sino que también despidió a Matilde
51:23sin piedad. ¿Pueden creer tanta maldad? ¿Tanta crueldad concentrada en una sola persona? Pero el
51:29momento más impactante fue cuando Matilde enfrentó a Victoria. Por fin, alguien le dijo sus verdades a
51:34la cara. Por fin, alguien se atrevió a llamarla lo que realmente es, un monstruo. Y no olvidemos a
51:41Leonardo rechazando definitivamente a Irene, declarando que luchará contra esa boda. El pobre está dispuesto
51:47a enfrentar a su propio padre por amor a Bárbara. ¿Qué creen que pasará ahora? ¿Luisa se recuperará
51:52completamente? ¿Victoria logrará su venganza contra Mercedes y Damaso? ¿Alejo perdonará algún
51:58día a su familia por haberle ocultado la verdad sobre el estado de Luisa? Déjenme sus opiniones en
52:03los comentarios. ¿Qué fue lo que más les impactó? ¿Qué momento los hizo llorar? Del 1 al 10. ¿Qué
52:09calificación le darían a Victoria después de todo lo que hizo en este capítulo? No se pierdan el próximo
52:14episodio porque las consecuencias de todo lo que pasó hoy apenas están comenzando. Dale like si
52:21este resumen te dejó con el corazón en la garganta y suscríbete para no perderte ni un
52:26solo momento de Valle Salvaje. Hasta la próxima, queridos espectadores. Y recuerden,
52:31en Valle Salvaje, cuando crees que lo peor ha pasado, es cuando la tormenta realmente comienza.
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