La riera de Sant Quintí de Mediona, en la provincia de Barcelona, es una zona conocida por su carácter inundable, aunque habitualmente permanece casi seca, con apenas uno o dos centímetros de agua. Sin embargo, el fuerte aguacero registrado este domingo provocó una crecida súbita y peligrosa, alcanzando entre 2,5 y 3 metros de altura. Fue en este punto donde la corriente arrastró el vehículo en el que viajaban un padre y su hijo, evidenciando el riesgo que suponen estas crecidas repentinas en cauces secos durante buena parte del año.
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