Historia de un león que se enamora de un domador, al no ser correspondido, el león muere de amor. El domador nunca miró con amor al león. Nunca entendió su entrega. El león dejó de rugir. De comer. De luchar.
Y un día… simplemente, dejó de respirar. Así murió el león. No por débil. Sino por sentir demasiado… en un mundo que no sabe cómo amar.
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