Cuando pensamos en un museo, casi siempre lo imaginamos como un lugar silencioso y solemne, protagonizado por un estilo tan elegante como deslumbrante, cuadros bien alineados y visitantes que caminan despacio por sus largos pasillos para no perderse ningún detalle. Sin embargo, los primeros museos modernos tenían un espíritu muy distinto, nacidos de los gabinetes de curiosidades del siglo XVI, unos espacios donde se mostraban no solo objetos valiosos, sino también rarezas sorprendentes como huesos de animales desconocidos, la enigmática “sangre de dragón”, piedras extrañas o artefactos que nadie sabía explicar.
En honor a ese espíritu curioso y algo excéntrico, hoy te llevamos de viaje por algunos de los museos más raros, insólitos y sorprendentes de España. Lugares que existen gracias a la pasión de coleccionistas, artistas o instituciones que decidieron que lo que ellos tenían también merecía un museo. #elplural
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