00:00Hace un año, las 36 antenas parabólicas del radiotelescopio australiano ASCAP
00:05detectaron una señal sorprendente en el cielo.
00:08Durante menos de 30 nanosegundos, un pulso de radio brilló más que cualquier cosa en el cielo.
00:13Al principio, se creyó que podía ser un nuevo objeto astronómico,
00:18pero ahora sabemos que era una señal que venía del más allá.
00:25Al principio, los astrónomos buscaron la señal en un púlsar,
00:28una estrella de neutrones superdensa que emite señales regulares
00:33que se pueden confundir con las que producirían unos seres inteligentes.
00:37Pero al estudiar su posición, descubrieron que venía de una órbita terrestre baja,
00:42justo del lugar en el que debía estar el viejo satélite Relay-2.
00:47El Relay-2 es un satélite experimental de comunicaciones de la NASA
00:50que se lanzó en 1964 y dejó de funcionar en 1967.
00:55Desde entonces, este cadáver tecnológico ha seguido sobrevolando nuestras cabezas
01:00como una pieza más de chatarra espacial de esa que empieza a congestionar la órbita terrestre.
01:05En un artículo que se ha publicado hace unos días,
01:07un equipo de científicos propone dos posibles explicaciones a la señal
01:12y ninguna de ellas es que el Relay-2 haya vuelto de entre los muertos.
01:16Una de esas explicaciones es que el satélite, en su trasegar por el espacio,
01:20como cuando arrastramos los pies por una alfombra, se haya cargado de estática
01:24y el pulso haya sido algo así como lo que sucede cuando tocamos a una persona o una puerta y salta un chispazo.
01:31La segunda explicación es que un micrometeorito haya chocado contra el satélite,
01:36que eso haya provocado una nube de plasma cargado
01:38y eso sea la explicación del destello que detectó el radiotelescopio australiano.
01:43En un mundo en el que cabeza y más chatarra en órbita,
01:46el caso de esta reliquia espacial nos enseña que los satélites,
01:50mucho después de su muerte,
01:52siguen interactuando con su entorno de formas que estamos empezando a comprender.
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