00:00Si alguien en México da la cara por Donald Trump, ese es Luis Videgaray, el secretario
00:18de Relaciones Exteriores y hombre de todas las confianzas del presidente Enrique Peña
00:22Nieto, digiere zapos y culebras para sacar adelante su controvertida vinculación con
00:27el presidente de los Estados Unidos. Pagó los platos rotos de la anticipada visita del
00:32candidato Trump, en una decisión que entonces le costó su posición como secretario de Hacienda
00:37y acabó reivindicado tras la sorpresiva victoria del excéntrico empresario, gracias a las buenas
00:42relaciones que Videgaray tejió con el yerno Jared Kushner. A partir de entonces fue llamado
00:48a dirigir la política exterior mexicana para manejar las espinosas relaciones con un presidente
00:53anti-mexicano, ávido de deportar dreamers y levantar un gran muro en la frontera. Desde
00:58entonces una de las críticas más severas a la gestión de Videgaray en Tlatelolco es
01:03su exceso de tolerancia hacia los insultos que Trump nos propina a los mexicanos. Pero
01:08más allá de lo que se sienta, lo que se ve en la Secretaría de Relaciones Exteriores
01:12es una absoluta complacencia y complicidad hacia las políticas de la administración Trump,
01:17no solo hacia Latinoamérica, sino para con el mundo entero. Apartándose de la tradicional
01:23política de no intervención, Videgaray fue presto para condenar al gobierno del dictador
01:27Nicolás Maduro. La lectura continental es que México se alquiló de escudo para articular
01:33una estrategia de presión sobre Venezuela, buscando que la abierta condena cundiera en
01:37el resto del continente. Pero más tarde el porrismo de nuestro país se volvió global, cuando México
01:43fue la primera nación en anunciar la expulsión del embajador de Corea del Norte, como protesta
01:48por sus ejercicios nucleares. Ni Perú, ni Chile, ni Argentina, ni Brasil se sumaron
01:53a esa línea que venía dictada desde el gobierno de Trump. Y México debutó como
01:58mini guarura, desafiando en solitario al dictador de una nación beligerante y nuclear.
02:03Pues todos esos servicios para con Trump y familia valieron de muy poco esta semana, cuando
02:08el presidente de los Estados Unidos convocó a Nueva York a los líderes latinoamericanos
02:12a una comida. Debido al terremoto del 9 de septiembre, el presidente Enrique Peña Nieto
02:17se disculpó de asistir al conclave anual de jefes de Estado y envió en su lugar al
02:22canciller Videgaray. Pero el secretario de Relaciones Exteriores, que más sirve a los
02:26propósitos de la política trumpista, fue excluido de la lista de invitados a la comida
02:31convocada por su amigo, el inquilino de la Casa Blanca. Y ese desaire solo puede explicarse
02:37desde una de dos ópticas. O Trump ya siente la política exterior mexicana como territorio
02:42propio y no necesita convocar a sus líderes a dialogar, como al resto de los jefes de
02:47Estado del continente. O Trump y familia ven al canciller Videgaray como un empleado al
02:52servicio de sus intereses, en cuyo caso aplican la máxima de que los patrones y los empleados
02:57no se sientan a la misma mesa. Sea cual fuere la respuesta, no es buena para el canciller
03:03Videgaray, que tanto apostó a los Trump, aún a costa de su imagen. Y menos buena es
03:09para México, que pierde respeto y estatura ante los ojos de un mundo que no entiende cómo
03:14le enmendamos la plana a un insensible que anuncia ante la ONU la aniquilación total de
03:19Corea del Norte y llama públicamente a su dictador, Mr. Rocket Man. Difícil entender
03:26por qué nos alquilamos como la trompeta de quien quiere llevar al planeta al armagedón.
03:33Gracias.
03:34Gracias.
03:35Tranquilo con un saludo
03:36La Promin產 primera season
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