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  • hace 8 meses
Transcripción
00:00En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo,
00:10¿Qué opinan de esto?
00:13Un hombre que tenía dos hijos, fue a ver el primero y le ordenó,
00:19Hijo, ve a trabajar hoy en la viña.
00:24Él le contestó, Ya voy, Señor.
00:28Pero no fue.
00:30El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo.
00:35Este le respondió, No quiero ir.
00:38Pero se arrepintió y fue.
00:42¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?
00:47Ellos le respondieron, El segundo.
00:52Entonces Jesús les dijo, Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas
00:58se les han adelantado en el camino del reino de Dios.
01:02Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron.
01:08En cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron.
01:15Ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él.
01:24Palabra del Señor.
01:28Esta semana, desde la palabra de Dios.
01:32La semana pasada, hermanos, nosotros terminamos lo que conocimos, el discurso como el discurso eclesial
01:42que vimos los domingos 23, 24 y 25.
01:48Dijimos, estaban contenidos en los capítulos 18, 19 y 20 de Mateo.
01:55Nosotros terminamos ese apartado y entramos a otro con este capítulo 21.
02:01Empezamos nosotros a descubrir en la Escritura la entrada de Jesús en la Ciudad Santa, en Jerusalén.
02:11Y a partir de su entrada, nos vamos a dar cuenta de cómo las disputas que el Señor tiene con los líderes religiosos,
02:19con los líderes políticos del pueblo, con los dirigentes de las comunidades, empiezan a crecer.
02:27El Señor entrará en este camino de entregar la vida y su obrar, su manifestación pública, directa contra ciertas acciones,
02:39lo meterá, sin duda, en estas controversias en las que Él permanecerá fiel hasta el final del camino.
02:45Nosotros encontramos el día de hoy esta parábola de los dos hijos que son llamados por su Padre para trabajar a la viña.
02:59Y en estos hijos encontramos nosotros diferentes respuestas.
03:04Respuestas, hermanos, que también pueden estar presentes en cada uno de nosotros.
03:11Estos dos hijos son llamados por el Padre, quien les da una indicación muy concreta.
03:18Los invita a trabajar, vayan a trabajar a la viña.
03:22El primero de ellos dice que sí, irá, pero no asiste, no va.
03:29El segundo repela quizás un poco, pero termina participando, termina yendo a trabajar.
03:35Es una enseñanza, hermanos, muy sencilla que el Señor nos hace, porque nos invita a preguntarnos,
03:42¿qué clase de hijos somos nosotros?
03:45¿Qué hijo eres tú?
03:47¿Eres aquel que no obedece al Padre?
03:50¿Que dice sí, pero termina siendo al final del camino lo que uno mismo quiere?
03:56¿O eres aquel hijo que, bueno, ciertamente encuentra lucha, dificultad para responder quizás de una manera positiva,
04:04pero termina siendo la voluntad de Dios?
04:09Nuestro Señor nos invita hoy a que valoremos si estamos viviendo auténticamente como hijos suyos.
04:17El texto, ciertamente, también si lo vemos nosotros históricamente, está referido a dos grupos muy concretos.
04:27Nosotros encontramos este grupo que se sabía, pues, el pueblo elegido, los que creían que todo lo estaban haciendo bien.
04:35Era este grupo de los sacerdotes, de los ancianos, era este grupo de los fariseos.
04:41Ellos, ellos que se sabían elegidos por Dios, hermanos, para estar cerca de Él y participar de sus gracias,
04:49le dijeron que sí, pero al parecer con su conducta, con su manera de vivir, se estaban retractando,
04:57se estaban alejando del proyecto de Dios.
05:00Y hay otro grupo que también se le reconoce históricamente,
05:02es este grupo que estos hombres piadosos, religiosos, los tenían como pecadores,
05:09y lo eran ciertamente, públicamente, eran los publicanos y también las prostitutas.
05:17Los encontramos hoy en el texto del Evangelio.
05:21Pero ellos, nos dice el Señor, nos han aventajado.
05:25Y nos han aventajado porque se han arrepentido de su conducta y han cambiado.
05:31Y ahora quieren vivir haciendo la voluntad de Dios, emprenden este camino.
05:36Hoy, entonces, necesitamos preguntarnos, ¿qué clase de hijos somos?
05:42¿Estamos haciendo la voluntad de Dios o estamos negándolo?
05:47¿Nos estamos apartando de Él, haciendo lo que nosotros queremos?
05:51A mí me gustaría que pensáramos en tres cosas muy concretas.
05:55Y después de eso, hiciéramos cada uno ya personalmente un examen de conciencia.
06:02¿Cómo estoy viviendo?
06:04¿A qué hijo me parezco?
06:05¿Me estoy esforzando en verdad por hacer su voluntad o no?
06:10Lo primero que me gustaría que nosotros pensáramos es,
06:14piensa si tus palabras son congruentes con tus obras.
06:19¿Son nuestras palabras congruentes con nuestras obras, con nuestra manera de vivir?
06:28Ustedes conocen ya este texto de Mateo 7, en el versículo 21,
06:33en donde el Señor dice,
06:35No todo el que me diga Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos.
06:40Lo pueden checar ahí en su Biblia y si me equivoco, ustedes me corrigen.
06:42No todo el que diga Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos.
06:49Sino aquel que hace la voluntad de mi Padre.
06:51Mira, tú y yo podemos ser de ese grupo que dice,
06:55Sí, voy a hacerlo de esta manera.
06:58De ese grupo que viene y alaba al Señor.
07:01Lo proclama, lo profesa, habla de Él en uno y en otro lugar.
07:06Pero nuestras obras todavía están lejos.
07:09Nuestra manera de comportarnos, de existir, de presentarnos ante el mundo
07:14y los demás hermanos están apartados de Él.
07:19Somos de esos hijos que hablamos mucho,
07:23pero hacemos muy poco la voluntad del Padre.
07:27Yo estoy seguro que cualquier padre preferiría que el hijo quizás hablara menos,
07:33pero viviera siempre haciendo aquello que le corresponde,
07:37aquello que le toca.
07:38Siendo un hijo obediente a la voluntad del Señor.
07:43Ojalá que hoy nosotros nos preguntemos,
07:47seamos conscientes,
07:48¿estoy viviendo lo que profeso?
07:52¿Lo que vengo hoy aquí a hacer público como mi fe,
07:56lo aterrizo en mi vida?
07:58Porque hace mucho daño, hermanos,
08:01que nosotros hablemos mucho y vivamos muy poco.
08:05Esto lesiona la vida de la iglesia porque contradice el proyecto del Señor.
08:11Y esto causa también entre los hermanos escándalo, discordia.
08:17No todo el que me diga Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos.
08:22Necesitamos hacer este gran esfuerzo.
08:25Y yo sé, hermanos, por experiencia propia, que esto es difícil.
08:29Nos cuesta mucho a veces renunciar a un pecado, a una conducta, a una relación,
08:37a una manera de vivir, porque están arraigadas en nosotros,
08:41porque hemos vivido con ellas por años.
08:44Forman parte de las tradiciones familiares,
08:48forman parte de las costumbres, de las reuniones de los amigos,
08:51de la raza con la que nosotros convivimos.
08:54Pero necesitamos luchar por ser congruentes.
08:59Lo que decimos, vivirlo, hermanos.
09:03Una segunda cosa que me gustaría que tú y yo pensáramos,
09:08para saber cómo qué hijo estamos nosotros viviendo
09:11en este momento de nuestra historia,
09:14es voy más allá de mis actos de piedad.
09:20O me conformo simplemente con actos de piedad religiosos.
09:27Voy más allá de ellos.
09:28Es decir, aterrizo mis expresiones de culto
09:34que hago con los hermanos a la vida concreta.
09:37¿Soy capaz de amar en esas realidades difíciles
09:43de mi familia y de la sociedad?
09:46El profeta Oseas, en el capítulo 6, versículo 6,
09:51dice, prefiero misericordia más que los holocaustos.
09:59Conocimiento de Dios más que cualquier sacrificio.
10:03El Señor, hermanos, quiere que nosotros hagamos vida
10:08esto que hoy celebramos.
10:10Y lo hacemos vida manifestándonos con misericordia,
10:15con gestos de comprensión, de ternura
10:18para aquellos que lo necesitan,
10:21tratando bien a los que nos rodean,
10:24no lesionándolos, no hablando con dureza,
10:28no tratando con rencor, con odio.
10:32El Señor quiere, más que cualquier sacrificio,
10:37una vida de misericordia.
10:41Nosotros tenemos también que luchar, hermanos.
10:45Es importante nuestra práctica religiosa.
10:48Claro que lo es.
10:50Es valiosa toda acción pública que hacemos de nuestra fe
10:54y privada también.
10:56Esas oraciones que tú rezas.
10:59Pero eso tiene que llevarse en la vida.
11:03Eso se tiene que hacer concreto allí,
11:06en el servicio con tu madre, con tu padre,
11:09en las muestras de cariño, con tu esposa,
11:11con tu esposo.
11:12En una vida concreta.
11:15Más que un sacrificio,
11:16el Señor nos llama a esto, hermanos.
11:18Hacer el rostro de amor en medio de los hermanos.
11:23Una tercera cosa,
11:25que me gustaría a mí que también nosotros pensáramos,
11:29para seguirnos preguntando lo mismo,
11:31¿qué clase de hijos somos en este momento?
11:34Es, ¿me conformo solo con escuchar la palabra de Dios?
11:41¿Me conformo solo con escuchar las cosas del Señor?
11:46¿O las quiero vivir?
11:48El apóstol Santiago, en el capítulo número 1,
11:53versículo 22, nos dice,
11:57no se contenten solo con escuchar la palabra.
12:01No se contenten con escuchar la palabra.
12:06Esfuércense por vivirla.
12:09Esfuércense.
12:11¿Cuánto tiempo hemos escuchado nosotros, hermanos,
12:15cada uno a lo largo de su vida,
12:17esta palabra que creemos nosotros transforma el corazón?
12:22¿Cuántas veces te has expuesto a ella?
12:25¿Cuántas veces has escuchado que el Señor te dice,
12:27tienes que cambiar?
12:31Tienes que mejorar tu conducta.
12:33Tienes que amar.
12:34Te tienes que convertir.
12:36¿Cuántas veces se ha proclamado esta palabra
12:40en medio de esta asamblea?
12:43¿Y cuántas otras nos hemos acercado a ella
12:45en la intimidad,
12:47allí en nuestro cuarto, en nuestros hogares,
12:49en las reuniones de nuestros grupos y movimientos?
12:51Y la pregunta es,
12:53¿me sigo contentando tan solo con escucharla?
12:58¿O me la estoy rifando por vivirla?
13:01Aunque esto me cueste verdaderamente la vida.
13:06¿Qué estamos haciendo, hermanos?
13:08Porque, sin duda,
13:12pues escuchar la palabra es dulce, ¿no?
13:14Lo dice la misma Escritura.
13:17Tiene un sabor dulce como la miel.
13:20Pero cuando uno la come, la hace suya,
13:24entonces siente esta dificultad en las entrañas.
13:26Y ahora, ¿cómo la vivo?
13:30Y ahora, ¿cómo la hago carne?
13:32¿Cómo la hago presente en medio de los míos?
13:35No nos conformemos, hermanos,
13:38con venir a este lugar
13:39y escuchar la palabra de Dios.
13:42Sal de aquí con las pilas bien puestas,
13:45animado para aterrizarla
13:47en esas situaciones que se necesitan transformar.
13:51De lo contrario,
13:53seguiremos escuchando ese reclamo
13:55de muchos
13:56en nuestras propias familias, hermanos,
13:59y en la sociedad.
14:00Mira,
14:02tú tienes al Señor en tus labios,
14:05pero tu vida no es congruente con ella.
14:09Tú haces actos de piedad,
14:11te la pasas en misa.
14:13Puedes rezar un rosario,
14:15pero no tienes amor y misericordia
14:18con quienes lo necesitan.
14:20Tú escuchas y lees la palabra,
14:22pero estás muy lejos de ella.
14:25La contemplas y se te olvida
14:28cuando te va lo que te pide.
14:30Ese reclamo, hermanos,
14:32tiene su valor también entre nosotros.
14:35Porque es un reclamo
14:36que nos exige,
14:38que nos llama
14:39a seguirnos esforzando
14:41en el camino de la vida cristiana.
14:44Tenemos un testimonio
14:45de obediencia
14:46llevado al extremo.
14:49Es el testimonio
14:50de nuestro Señor Jesucristo.
14:52Hoy lo hemos oído nosotros
14:53en la primera lectura.
14:55Él fue obediente
14:56hasta la muerte de cruz.
14:58Y les pregunto yo,
15:00¿ustedes creen que para Jesús
15:01fue muy papita
15:02ser la voluntad de Dios?
15:04¿Ustedes creen que el que dijo,
15:05no, hombre, esto está de agua,
15:07gracias, Señor,
15:08por decirme por dónde,
15:10ahí nos vemos, ¿no?
15:12Señor sufrió,
15:13lloró,
15:15tuvo que padecer,
15:16pero sabía
15:17que hacer la voluntad del Padre
15:19era lo único importante.
15:22Aquello que nos lleva a nosotros
15:24a la plenitud del corazón.
15:27Si todavía
15:28no nos esforzamos
15:29en esta congruencia de vida
15:31y en hacer la voluntad de Dios,
15:33creo yo,
15:34más que por maldad,
15:36nuestra, hermanos,
15:38es porque no hemos descubierto
15:39en verdad
15:39que si nosotros hacemos
15:41lo que Dios nos pide,
15:43en todos los momentos
15:44de nuestra vida,
15:46entonces habrá plenitud
15:47en la tuya,
15:49entonces habrá plenitud.
15:51Aún no nos hemos dado cuenta
15:52que estas promesas
15:54que Dios nos deja
15:55en su palabra
15:56se cumplen,
15:59se cumplen en todo
16:00cuando nosotros
16:01le obedecemos.
16:03Date cuenta de eso,
16:05no las descartes.
16:07El Señor nos ha mostrado
16:08el camino
16:08de la obediencia
16:10al Padre,
16:12no nos comportemos,
16:14pues,
16:15como hijos rebeldes
16:17que rechazan
16:18lo que el Padre
16:19les pide.
16:21Adirámonos a Él,
16:22ojalá que podamos ser
16:23al menos como este hijo
16:24que dice,
16:25no, no,
16:26que repela,
16:27que le cuesta,
16:29pero que al final
16:30del camino
16:31hace la voluntad de Dios.
16:34Al menos seamos
16:35de estos hijos
16:35repelones,
16:38necios,
16:39pero que se adhieren
16:40a la voluntad del Padre.
16:42Que el Señor,
16:43pues,
16:43nos conceda,
16:43hermanos,
16:44esta gracia
16:45a cada uno de nosotros
16:46para vivir
16:48todo aquello
16:48que Él nos pide.
16:50Que así sea.
16:52Este servicio
16:53llegó hasta ti
16:54gracias a la aportación
16:55económica
16:56de nuestros suscriptores.
16:58Si deseas formar parte
16:59de esta gran obra
17:00de evangelización,
17:02agradeceremos
17:03cualquier aportación
17:04que salga
17:04de tu corazón.
17:06También te invitamos
17:07a visitar
17:07nuestro centro
17:08de evangelización
17:09en línea,
17:10en donde encontrarás
17:11de forma gratuita
17:12una diversidad
17:13de material
17:14para tu crecimiento
17:15espiritual
17:16o el de tus grupos
17:17apostólicos.
17:18Que el amor de Cristo
17:19y la ternura de María
17:21reinen por siempre
17:22en tu corazón.
17:24Hasta la próxima.
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