00:00La exigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CENTE, de eliminar
00:04la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
00:09Estado, ISTE, de 2007, es fiscalmente insostenible, pues implicaría un costo enorme a las finanzas
00:15públicas y tendría efectos regresivos, afirmó el coordinador del Programa de Gasto Público
00:19de México Evalúa, Jorge Cano. El experto en análisis de finanzas públicas
00:23explicó que con la reforma de 2007 se determinó que las personas que comenzaron a cotizar
00:28en el ISTE a partir de ese año, tendrían derecho a una jubilación mediante un esquema
00:32de administración de fondos para el retiro a FORES. Su jubilación se haría mediante ahorro
00:37individual, por lo que recibirán de pensión lo que ahorrarán antes de su retiro. Hasta
00:41antes de esa reforma, lo que había eran las pensiones de beneficio definido, es decir,
00:45con base en el promedio de su salario en los últimos años, y el pago de la pensión era
00:49garantizado por el Estado a través de los impuestos de los contribuyentes. El especialista
00:54destacó que eso conlleva una gran presión fiscal, ya que tan solo el gasto en pensiones
00:58de los trabajadores que cotizaron en el ISTE antes de 2007 y los que cotizaron en el IMSS
01:03antes de 1997 y que son de beneficio definido en 2024 significaron un gasto equivalente a
01:094.3% del PIB, lo cual fue una cifra a la que nunca se había llegado, y si se consideran
01:16las pensiones asistenciales las del bienestar, equivale a 5.7% del PIB. Las proyecciones indican
01:22que para 2050, cuando surtan efecto las reformas a su sistema de pensiones, la cifra baje alrededor
01:28de 358.320 millones de pesos de 2023 y para 2060, 213.520 millones de pesos.