00:00de la gente envidiosa. Una vez, una luciérnaga volaba buscando alimento cuando una serpiente
00:06desde la rama de un árbol comenzó a perseguirla. La luciérnaga intentó huir, pero no logró
00:12despistarla. Exhausta, se detuvo y antes de ser atrapada le dijo, me rindo, pero antes
00:18de que me devores, quiero hacerte tres preguntas. No acostumbro a cumplir peticiones, respondió
00:25la serpiente. Pero igual te devoraré, así que pregunta, ¿te hice algún mal? No respondió
00:31la serpiente. ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? No. Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
00:38Porque no soporto verte brillar, contestó la serpiente con rencor. Moraleja, en la vida hay
00:44personas como la serpiente que no toleran el éxito o brillo de otros. La envidia no siempre
00:51surge por bienes materiales, sino por lo que eres. Tu carisma, valores y actitud. Estas
00:58son cualidades que los envidiosos jamás podrán tener. Muchas veces, la envidia proviene de
01:03personas cercanas, incluso de la familia. Por eso, no cuentes tus logros a todos. Deja
01:10que tus resultados hablen. Recuerda, los verdaderos amigos son pocos, y la envidia nunca prospera.
01:17Mantén tu luz encendida y sigue brillando, sin importar quién intente apagarte.
Comentarios