La noche prometía un final con Scorpions, pero Klaus Meine no pudo salir a escena por una faringitis. ¡Desde acá le mandamos toda la fuerza para su pronta recuperación! ¿Y qué pasó? Judas Priest salió al rescate, extendió su show y nos regaló un final que superó todas las expectativas. Un concierto legendario, vibrante, lleno de metal y pasión.
¡Una noche que quedará grabada para siempre! ¡Gracias Judas! Qué manera de cerrar este Masters of Rock!
Sé la primera persona en añadir un comentario