00:00Hola, ¿qué tal? Yo soy Carolina Hernández y este es Inestrújulas. Y sí, estoy grabando
00:06con lentes. ¿Por qué? Uno, porque puedo. Y dos, porque hay muy poco glamour en eso
00:11de viajar por trabajo y ustedes no quieren saber lo que hay debajo de aquí, pero ese
00:15no es el punto. Este es Inestrújulas, tu micro mini podcast en el que voy a hablarte
00:20algo sobrecogedor. Se te está avisando. Si estás en la calle, yo te estoy diciendo,
00:25te estoy dice y dice. Te cuento. Ella es mi sande y tiene cáncer. Es desgarrador.
00:30Me parte el corazón, pero no puedo hacer nada más por ella que no esté haciendo ya.
00:35Pero ¿qué se hace cuando el dolor llega como anticipo? Yo escribo. La escritura nos
00:40obliga a ver la magnitud de la pena y acomodar nuestros pedazos rotos. ¿Pero cómo se mide
00:46el dolor? Desde que supe la noticia de mi sande han sido días complicados. Sin embargo,
00:51me siento profundamente conmovida y afortunada de tener cerca de mí a una maravillosa red
00:56de personas que se solidarizan y me acompañan. Pocas cosas son tan efectivas para los malos
01:02momentos que transitarlos en colectividad. Lo de mi sande es algo que se llama osteosarcoma
01:08y es un tipo de cáncer que terminará ganándole a su cuerpo. Mi misión es hacer que no lo
01:14haga de manera dolorosa. Solo eso. ¿Pero cómo se mide el dolor? Siempre que pienso
01:19en ese tema, pienso en mi querido Mario Marczuk. Si no lo siguen, síganlo. Es un veterinario
01:25especialista en el manejo del dolor, pero sobre todo es mi amigo personal. Aprenderán
01:31con él lo que yo he aprendido en los últimos años, que se han desarrollado varias escalas
01:36para medir el dolor en nuestros animales de compañía. Mario nos ayudó a transitar por
01:41ese mismo camino con mi venjo del amor. Él era venjo de mi amor. Y desde entonces le
01:47vivo agradecida. Una de las cosas más hermosas que vi con Venjo fue cuando Mario trajo a
01:52casa un aparatito que se llama un monitor parasimpático. Eso fue lo que dijo. En la
01:57cosa científica de eso no me voy a meter porque seguro lo diré mal, pero además en
02:02lo que sí les quiero contar y que es relevante es qué funciona y qué hacía ese aparatito.
02:08Recuerdo a Venjo acostado en medio de la sala con unos cablecitos colocados en toda su humanidad.
02:13La maquinita estaba marcando gráficas de dos colores, una en términos prácticos para
02:18medir el dolor y otra en términos igual de prácticos para medir el impacto del remedio
02:23en su cuerpo. Mientras Mario me explicaba los niveles del dolor y todo lo que estaba
02:27viviendo mi perro, yo comencé a acariciarlo y hacerle cariñitos detrás de las orejas
02:32y a decirle muy bajito lo mucho que lo quería. Entonces una de las gráficas se movió distinto.
02:38Ahí Mario me explicó, sin que esa fuera su intención, el poder del amor. Sí, como
02:43novela de televisa. La gráfica se movió porque mis arrumacos estaban generando en
02:48Benjamín una explosión química de pura felicidad. Fue magia. Fue saber con la ciencia
02:54de mi lado que el amor puede combatir el dolor. Sumado por supuesto a medicamentos, no vayan
03:00a querer sanar con pura magia. Nunca voy a olvidar ese momento. Porque sí, podemos medir
03:05el dolor, pero lo más importante es que podemos medir el poder del amor para paliar
03:10ese dolor. A mi Sande he decidido llevarla por un camino sin dolor hasta que ella me
03:16lo permita, hasta que su cuerpo lo sea posible. Porque no busco que viva mucho, busco que
03:22viva feliz. Y eso haré. Y este fue Sin Estrúpulas. ¿Cómo de que no? Saludos a sus papis.
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