00:00En nombre de la seguridad nacional, miles y miles de seres humanos, generalmente jóvenes
00:08y hasta adolescentes, pasaron a integrar una categoría tétrica y fantasmal, la de los
00:15desaparecidos. Palabra, triste privilegio argentino, que hoy se escribe en castellano
00:22en toda la prensa del mundo. Con tristeza, con dolor, hemos cumplido la misión que nos
00:29encomendó en su momento el Presidente Constitucional de la República, entendiendo que no podrá
00:35haber reconciliación sino después del arrepentimiento de los culpables y de una justicia que se
00:40fundamente en la verdad. Porque si no, debería echarse por tierra la trascendente misión
00:47que el Poder Judicial tiene en toda comunidad civilizada.
00:52Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras. Y sin duda el más terrible drama que en toda
00:58su historia sufrió la Nación durante el periodo que duró la dictadura militar, iniciada
01:04en marzo de 1976, servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de
01:11preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los
01:18sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros
01:24de que nunca más en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos
01:31en el mundo civilizado. Aquí le vamos a entregar, señor Presidente, lo que ustedes han hecho
01:38se ha entrado en la historia de nuestro país. Constituye un aporte fundamental para que
01:47de aquí en adelante los argentinos sepamos cabalmente, por lo menos, cuál es el camino
01:59que jamás deberemos transitar en el futuro, para que nunca más el odio, para que nunca
02:08más la violencia perturbe, conmueva y degrade a la sociedad argentina. Al Presidente de
02:18los argentinos se le hace mucho más fácil su acción cuando cuenta con ejemplos de ciudadanos
02:27como ustedes que enaltecen a la sociedad argentina. De nuevo, señores, muchísimas gracias por
02:33lo que han hecho.
Comentarios