00:00El asco es contextual y mata toda idea de belleza, es la máxima de este museo
00:05barlinés, porque aquí el visitante puede encontrar una bebida de orina de vaca,
00:09vodka mezclado con el corazón latente de una cobra o un vino fermentado a base
00:13de crías de ratón. El museo de la comida asquerosa invita a reflexionar sobre el
00:17asco, porque nos gustan los alimentos con los que hemos crecido, pero las ideas
00:21sobre el asco pueden cambiar con el tiempo. El recorrido del museo se inicia
00:25con el regalo de una bolsa de papel para vomitar, de la que han hecho uso ya al
00:29menos 50 personas desde la apertura del museo en 2021. En la colección están
00:34representadas muchas culturas de todo el mundo que consideran estos alimentos
00:38medicinales, espirituales y en algunos casos afrodisíacos. En las vitrinas se
00:43exponen réplicas de distintas partes de animales como el pene del toro, muy
00:46popular en China, o el célebre casu marzu, un queso de cerdeña con un hueco
00:50en el centro lleno de gusanos vivos. Este fenbey es responsable de la muestra,
00:58y cuenta que la gente busca un efecto chocante, pero más allá de eso, dice, se trata
01:02de aprender sobre tu asco cuando te da asco, y nos alegramos de que salgas del
01:06museo pensando en tu propio asco y en lo que piensas de otras culturas. Según los
01:10investigadores del museo, la función evolutiva del asco es ayudarnos a evitar
01:14comida en mal estado y enfermedades. Además, actualmente el planeta no puede
01:19sostener la producción de carne y por ello el ser humano debe considerar
01:22fuentes alternativas de proteínas, como los insectos y la carne cultivada en el
01:26laboratorio. En este sentido, el museo plantea la pregunta de si un cambio en
01:30nuestra percepción del asco podría empujarnos hacia los alimentos
01:33ecológicamente sostenibles del futuro.
Comentarios