Óscar Puente se lleva el Premio Limón y perpetra su pataleta más ácida contra Ayuso y su asesor

  • el mes pasado
El ministro de Transportes está que se sube por las paredes.

A Óscar Puente no le hizo ninguna gracia haber sido galardonado con el Premio Limón, un 'reconocimiento' entregado por la Peña Periodística Primera Plana.

El exalcalde socialista de Valladolid, por cuestiones de agenda, no pudo acudir a recoger el galardón, pero sí mandó un vídeo para 'agradecer' su concesión:

Buenas noches a todos. Me hubiera gustado recibir en persona este inmerecido premio Limón, pero compromisos de agenda me impiden estar hoy presente en esta gala. Les puedo asegurar que ocupará un lugar preferente en la vitrina que reservo a los galardones que recibo y que por fin voy a poder inaugurar.

Prosiguió centrando la cuestión a la que él quería llegar:

Quisiera empezar alabando las bondades del limón, que puede que sea algo ácido, pero tiene más propiedades que el ibuprofeno. Entre otras, ayuda a eliminar los desechos del cuerpo, nos protege de infecciones. Para el organismo de la democracia combatir los virus es muy importante. Ya se sabe, si escuece, es que cura.

Para, por supuesto, acabar metiendo en el ajo de su diatriba a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y a su asesor, Miguel Ángel Rodríguez:

Sinceramente, no entiendo que algunas personas que dicen que les gusta la fruta le hayan cogido tanta manía al limón. Conozco a algún asesor, de hecho, que también sufre con los limones, aunque no por ello dejé de añadirlos a sus ocho gin tonics diarios. En cualquier caso, cuando los periódicos, los periodistas de Primera Plana, se decidan a instaurar el Premio Macedonia, que como todo el mundo sabe es una locura de frutas, espero que me consulten porque yo tengo una clara candidata. Para nuestras abuelas, el limón tenía propiedades pedagógicas.

Finalmente, acabó recurriendo a los cuentos del abuelo cebolleta:

En mis tiempos, cuando un niño decía palabrotas, bastaba con amenazarle de que le frotarían la lengua con limón para que comenzara a hablar como un catedrático de literatura. Yo con Twitter, que es el limón de nuestros tiempos, no he conseguido tanto. Por eso les decía que este premio es inmerecido. Eso sí, les prometo esforzarme más en el futuro a ver si el año que viene me gano el premio naranja. Muchas gracias.