Mafra (Portugal), 8 jun (EFE).- (Imagen: Brian Bujalance) Desde las Azores a las islas desiertas de Madeira y desde el Miño hasta el Algarve. Cientos de personas han recogido cuerdas y redes abandonadas en las playas portuguesas para crear una bola gigante, de más del 1.000 kilos, y concienciar a la sociedad sobre la situación de los mares.
Edición y locución: Claudia Escandell