Iniciando la pandemia, Estafeta evalúo bajar su actividad en inversión, pero con la gran demanda que comenzaron a recibir durante la cuarentena, su estrategia cambió.
Existió un conflicto ya que dentro de sus valores se encuentran, el sentido humano y la seguridad, no solo con los clientes, sino con sus empleados. En palabras del CEO de Estafeta, Ingo Babrikowski, tomaron la decisión de atender la demanda y así lograr que México pudiera seguir funcionando.
“Nosotros estuvimos en las calles, para que otros pudieran seguir en sus casas seguros”.
En contraste con el inicio de pandemia, Estafeta ha podido generar empleos y ha crecido un 50% en su capacidad de envíos. Se incrementó la plantilla con 3,000 empleados nuevos, se reforzó la infraestructura económica y productiva en los centros operativos, abrieron 9 centros operativos adicionales en el país, 4 centros en la Ciudad de México y adquirir 1 avión para su flota aérea.
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