Las redes sociales, la inmediatez y los nuevos métodos de enseñanza, parecen estar afectando la ortografía de los jóvenes. En Francia, por ejemplo, en 2010 el 51% de los estudiantes dominaban la ortografía y la gramática, cinco años después solo el 45% tenía este conocimiento. He ahí la importancia de reforzar este tipo de conocimientos, y si no es en clases, es bueno poder hacerlo en casa. Y existe un antigua y casi olvidada técnica: los dictados. Cuando se realiza un dictado, primero se produce un proceso de comprensión y retención de la estructura semántica. No solo se debe identificar las palabras, sino que también entender el texto. Por lo tanto, el dictado no solo sirve para mejorar la ortografía y conocer las reglas gramaticales. También es útil para que los estudiantes aprendan nuevas palabras y sigan mejor el hilo de la lectura. Además, sirve como entrenamiento para que aprendan a escribir más rápido y puedan tomar apuntes. ¡No dejes de hacer dictados en casa con tus hijos!.
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