El amor de unos padres hacia sus hijos es capaz de cosas asombrosas. Puede llegar a multiplicar la fuerza o el coraje de una manera increíble. No se trata de ningún mito; existen ciertamente sustratos biológicos bien conocidos. Y no sólo los humanos hacemos gala de ellos, sino que es algo muy común dentro del reino animal. Los págalos parásitos (Stercorarius parasiticus) son un ejemplo notable.
Por un mundo más justo para todos, por favor, hazte VEGANO.
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